El indicador de confianza del consumidor se ubicó en 37.8 puntos en junio de este año con cifras desestacionalizadas, con lo cual aumentó 0.6 unidades respecto al registrado en mayo, siendo el mayor avance que ha tenido el indicador desde noviembre de 2014, cuando aumentó 1.1 puntos, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Por componentes, los mejores resultados se observaron en el subindicador sobre las expectativas de la situación futura del país, que creció 1,2 puntos, y en la percepción de la situación económica actual del país y de la posibilidad de adquirir bienes duraderos, que aumentaron 0,8 puntos cada uno.

Mientras tanto, el peor dato lo registró la percepción actual de los hogares, que retrocedió 0,1 puntos mensuales durante junio.

Respecto a su comparativo anual, la confianza del consumidor avanzó 1.1 unidades, su mejor expansión anual de los últimos tres meses.

Nueva medición. Los resultados mencionados corresponden a la nueva escala con la que el INEGI comenzó a publicar el indicador de confianza del consumidor, que ahora va de 0 a 100, donde el umbral de 50 puntos separa la zona de pesimismo (debajo de dicho nivel) de la zona de optimismo (por encima).

Este cambio se realizó para homologar la información con la que se reporta el índice de confianza empresarial, que también se mide en puntos con la escala mencionada.

En este sentido, pese a su avance, el mencionado dato de optimismo del consumidor de junio ubica a la confianza de los hogares aún en zona de pesimismo, situación que siempre se ha presentado desde que se mide el indicador, es decir desde 2001.

Asimismo, el INEGI empezó a reportar diez indicadores adicionales a los tradicionales cinco que componen la confianza del consumidor, y que complementan el análisis de los resultados del sentimiento de los hogares.

Dentro de los indicadores que se destacan, está la posibilidad actual de comprar ropa, alimentos, etcétera, que tuvo un aumento de 15.8 por ciento en junio respecto al mismo mes del año pasado.

Otras variables que se reportaron fueron los siguientes, con su respectiva variación porcentual anual: la posibilidad futura de salir de vacaciones (8.2 por ciento); las posibilidades actuales y futuras de ahorrar parte de los ingresos (6.8 y 5.5 por ciento respectivamente); las expectativas futuras en el empleo en el país (9.4%), y las posibilidades futuras de comprar o remodelar su casa y adquirir auto nuevo o usado (32.9 y 47.2 por ciento, respectivamente). Cabe destacar que estos indicadores aún se reportan sobre la base de 2003=100.

Mejoría. El equipo de análisis del grupo financiero Multiva consideró favorables los resultados de la confianza de los hogares, y señalaron que “el dato es alentador para ver un mejor desempeño del consumo privado y del sector de los servicios, el cual ha mostrado una recuperación a partir del segundo trimestre del año”.

Sobre el mismo tema, analistas del banco BX+ manifestaron que los indicadores de confianza de los hogares “dejan ver una mejora generalizada en los componentes del índice, situación que se ha visto fortalecida por la tendencia a la baja presentada en la tasa de desempleo, lo que genera certeza y capacidad de compra en los consumidores”.

Empresarios, con incertidumbre. La confianza del sector empresarial mostró un desempeño desfavorable en junio, el indicador que mide el optimismo de los industriales del sector manufacturero descendió dos puntos, respecto a igual mes del año pasado, para ubicarse en 49.8 unidades, para los constructores la reducción anual fue de tres puntos para alcanzar 49.6 puntos, mientras que para los ejecutivos del sector comercio la baja en términos anuales fue de cuatro puntos, lo que ubicó a ese indicador en 48.9 unidades. Así, los números muestran que la confianza de los corporativos es más débil que el año pasado.

Futuro impreciso. De hecho, la información a cargo del INEGI detalla que las expectativas empresariales de un escenario con mejores perspectivas de crecimiento cayeron 2.2 puntos, en la evaluación de inversiones en planta y equipo del sector manufacturero.

Para los constructores la reducción fue de 0.4 puntos, particularmente en materia de contratos y subcontratos, mientras que para los empresarios del sector comercio su perspectiva de ingresos se redujo 0.4 puntos, en todos los casos respecto a junio de 2014.