Sala de Inversión.  Los análisis que se pueden realizar sobre variables económicas muy rara vez son acertados, esto ya que el mercado y la información corren tan aprisa, que lo hace un minuto valía 10, en un segundo puede variar, tanto al alza como a la baja.

Es así como es necesario conocer algunos conceptos importantes para tener en cuenta a la hora de interpretar los pronósticos en el mercado.

En primer lugar, es absolutamente fundamental tener en cuenta que las predicciones en economía y finanzas acarrean siempre y necesariamente un considerable margen de error.

Incluso en variables fuertemente monitoreadas y estudiadas, como por ejemplo el crecimiento del PIB en los Estados Unidos, un simple análisis histórico demuestra claramente que estos datos no pueden anticiparse en forma precisa.

Los pronósticos financieros no deben interpretarse entonces como una estimación certera sobre lo que depara el futuro, sino como un ejercicio de probabilidades que nos indica cuáles son las expectativas incorporadas en los precios de los activos y los posibles escenarios en términos de riesgo y retorno.

Los grandes bancos de inversión, por ejemplo, realizan recurrentemente estimaciones sobre los niveles de los índices bursátiles a mediano plazo. Se sabe fehacientemente que estos pronósticos rara vez van a dar en el blanco, sin embargo, no por ello dejan de tener utilidad para el inversor.

En general, se calculan variables como las ganancias de las empresas y luego se estima una valuación para estas ganancias, por ejemplo mediante el ratio precio-ganancias. Es decir, se proyectan ganancias y también un valor que el mercado podría darle a esas ganancias para llegar a un precio objetivo.

Las estimaciones de ganancias implican toda una serie de pronósticos sobre variables como crecimiento económico, tipo de cambio, ventas y márgenes de rentabilidad, por mencionar algunos ejemplos.

Además, estimar qué valuación el mercado puede otorgarle a estas ganancias es altamente complejo, dado que las valuaciones de mercado dependen en buena medida de cambios de factores ligados a la subjetividad y las expectativas de los participantes de mercado.

Por otro lado, este tipo de análisis puede brindar información valiosa sobre los posibles escenarios a futuro. Teniendo en cuenta los niveles de valuación y las estimaciones sobre datos fundamentales, podemos llegar a conclusiones interesantes sobre el perfil de riesgo y retorno de un activo puntual o del mercado en general.

Cuando las valuaciones son elevadas, por ejemplo el ratio precio-ganancia es alto en comparación con la historia del activo o con activos similares. Sabemos que hay un optimismo considerable incorporado en los precios. En esa clase de escenarios, las noticias negativas, como por ejemplo un crecimiento menor al esperado en las ganancias de las empresas, pueden tener un importante impacto negativo sobre los precios.

Si en cambio las valuaciones son bajas, esto refleja que las expectativas del mercado son relativamente pesimistas. En estos casos, un escenario poco alentador se encuentra incorporado en los precios de los activos, mientras que una evolución mejor a la esperada en las variables fundamentales podría generar alzas de precios importantes.

En el mismo sentido, monitorear los estimados de ganancias de las empresas por parte de los analistas de Wall Street puede brindar una idea valiosa sobre la tendencia de las expectativas.

En general, los estudios estadísticos demuestran que las acciones con estimados de ganancias al alza tienden a producir retornos superiores al promedio del mercado y viceversa. Por lo tanto, desde una perspectiva de mediano plazo, estas estimaciones tienen un impacto concreto en los precios, más allá de si son acertadas o no.

Cuando un analista incrementa sus estimaciones de resultados para una compañía, esto en muchos casos de debe a indicios tomados de factores como el análisis de canales de venta, o la performance de proveedores y clientes de la compañía. En muchos casos, esto es parte de un proceso de mediano plazo durante el cual diferentes analistas actualizan su estimaciones en base a la nueva información que surge a lo largo de semanas o meses.

Mantenerse del lado correcto de la tendencia, es decir al alza cuando los estimados de ganancias están siendo aumentados y a la baja cuando los estimados de resultados son recortados, puede ser importante en términos de maximizar el uso de la información disponible.

En definitiva, los pronósticos bursátiles raramente serán acertados, pero la información sobre expectativas que estos pronósticos incorporan no deja de ser una herramienta valiosa para el inversor.