Ciudad de México. Las negociaciones para modernizar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) no se verán afectadas por la implementación de la reforma fiscal en Estados Unidos, por el contrario, representa un “respiro” para avanzar en el acuerdo, coincidieron analistas financieros consultados por Excélsior.

Alejandro Padilla, director de Estrategias de Mercado del Grupo Financiero Banorte, dijo que los cambios tributarios le dan margen de maniobra al presidente Donald Trump, para mostrar resultados y mejorar sus niveles de aprobación.

"El tema fiscal puede ser tomado como un triunfo para Trump y con ello suavizar la retórica radical y proteccionista en las siguientes rondas de negociación, permitiendo pláticas más centradas, con acuerdos favorables para las tres partes”.

Consideró que los cambios tributarios no tendrán un efecto inmediato en las decisiones de inversión, ni en salida de capitales, lo que es favorable para México.

Los expertos coincidieron que no habrá una reubicación de las empresas en el corto plazo por el tema fiscal, lo que provocará que los inversionistas mantengan el interés puesto en la negociación del TLCAN.

Carlos Serrano, economista en jefe de BBVA Bancomer, explicó que el país seguirá siendo competitivo frente a la reforma fiscal estadunidense, en cuanto a la producción de manufacturas, en relación con Estados Unidos.

Dijo que producir manufacturas en el país continuaría siendo al menos 10 por ciento más rentable que en el lado estadunidense.

Sólo considerando el diferencial de costos laborales es un factor suficiente para que México siga siendo más competitivo frente a la Unión Americana. En el escenario más conservador, sería al menos 10 por ciento más rentable producir manufacturas en México que en EU”.

Los expertos coincidieron que no habrá una reubicación de las empresas en el corto plazo por el tema fiscal, lo que provocará que los inversionistas mantengan el interés puesto en la negociación del TLCAN.

Tanto el acuerdo comercial como la política fiscal tiene un impacto sobre la estructura de costos de las empresas y define sus proyectos de inversión, pero ante la incertidumbre que hemos observado, el TLCAN es el principal elemento en el que se centran las atenciones en el primer trimestre del año”, comentó Padilla.

Contrapropuestas. Los analistas estiman que la sexta ronda de negociaciones, que se celebrará en Montreal, Canadá, del 23 al 28 de enero, se vislumbra complicada ya que no ha habido conclusión de temas ni avances en los capítulos más complicados.

“A pesar de que se han logrado progresos en algunos temas como telecomunicaciones y comercio electrónico, existen retrasos en puntos de tensión como en la propuesta de una cláusula de extinción cada 5 años o cambio en las reglas de origen en el sector automotriz”, advierten analistas de Ve por Más.