En correspondencia con la decisión anunciada en mayo pasado por el presidente venezolano Nicolás Maduro, a partir de este miércoles se hace efectivo el aumento del restante 10% del salario mínimo en la nación suramericana.

Con la entrada en vigor de esta normativa, el sueldo básico se ubica en 7.421,67 bolívares (US$1.178 a cambio oficial), lo cual sitúa a Caracas como uno de los países latinoamericanos con mayor poder adquisitivo, de acuerdo con autoridades gubernamentales.

Este es el tercer aumento salarial del presente año, pues como se ha hecho tradicional, cada 1 de mayo en los actos por el Día Internacional de los Trabajadores el jefe de Estado decretó dicha disposición.

En las celebraciones de este 2015 el presidente Maduro anunció un incremento del 30% al salario mínimo, 20% a partir del 1 de mayo y el restante 10% desde hoy.

Con anterioridad, en enero último, se concretó el primer aumento de la bonificación mínima de los trabajadores venezolanos, tanto del sector público como privado, ubicando el mismo en 5.622 bolívares (892 dólares a cambio oficial).

A ello se suma también el bono de alimentación que estipula el ejecutivo nacional como otra forma de proteger a la clase obrera, el cual experimentó una subida de 1.125 bolívares (US$178) para colocarse en 3.375 bolívares mensuales (US$535).

Según datos oficiales, la Revolución Bolivariana contempla desde su inicio en 1999, un total de 30 aumentos del salario mínimo, medida adoptada por el gobierno nacional para reivindicar a la clase obrera de Caracas.

Lo cual beneficia no sólo a los trabajadores en activo, sino también a los jubilados y a los 2.565.725 adultos mayores que reciben pensiones.

La disposición está centrada a su vez en apoyar a los asalariados y retirados de los impactos negativos de la especulación, el acaparamiento, el desabastecimiento y el contrabando; fenómenos generados por sectores empresariales opositores con fines desestabilizadores que mellan el poder adquisitivo de la población.

Esta política forma parte además del sistema de protección social creado por el ejecutivo que ha generado 4 millones 793.908 empleos en los últimos 16 años, con lo que se logró bajar la tasa de desocupación de 14,5 por ciento en 1999 a 5,5 por ciento al cierre del año 2014.