La deuda pública brasileña, que incluye las deudas interna y externa del gobierno, creció 17,28% en los últimos 12 meses, alcanzando 2,58 billones de reales (US$770.149 millones), informó este lunes el Tesoro Nacional.

En junio, la deuda pública subió 3,5% ante mayo, debido a la emisión neta (el gobierno emitió más deuda de lo que rescató) y al pago de intereses.

El mes pasado, la emisión líquida sumó 64.050 millones de reales (US$19.119M) en papeles de la deuda federal, al mismo tiempo que fueron pagados 23.000 millones de reales (US$6.865M) en concepto de intereses.

De acuerdo con el coordinador de las operaciones de la Deuda Pública, Leandro Puccini Secunho, la elevación de la deuda el mes pasado es un "questión estacional".

"El mes de junio, en concreto, es un mes de bajísimo vencimiento, sólo vencieron 2.000 millones. Por ser un mes de poco vencimiento, es un mes de emisión neta, por lo que es natural este aumento. Así como el mes de junio ha aumentado la deuda, el mes de julio tiene muchos venciminetos, entonces es probable que se reduca o haya un incremento menor", dijo.

Los números muestra que la deuda interna creció en junio 3,81 por ciento, para 2,46 billones de reales (734.328 mdd) mientras que la deuda externa -deuda pública existente en el mercado paga en monedas extranjeras- cayó 2,34 por ciento, para 121.280 millones de reales (36.202 mdd).

La proporción de títulos con remuneración prefijada alcanzó a 42,5% en junio, de los bonos indexados al índice de precios 32,6 por ciento, y de los sujetos a la tasa básica de interés Selic 20,15 por ciento.

De acuerdo con el Tesoro Nacional, la deuda pública puede alcanzar el nivel máximo de 2,6 billones de reales (776.119 mdd) a fines de este año.

En 2015, los vencimientos previstos de títulos públicos suman 571.000 millones de reales (170.447 mdd), mientras que los encargos de la deuda pública suman 63.000 millones de reales (18.805 mdd).

El gobierno de Dilma Rousseff ha implementado un duro plan de ajuste desde comienzos de este año para buscar equilibrar el cuadro fiscal y evitar un mayor aumento del endeudamiento público.