La puesta en marcha de la Estrategia Nacional de Inclusión Financiera permitirá que las familias peruanas de los sectores más vulnerables, y de pobreza extrema, adquieran una mayor cultura financiera y responsabilidad en el manejo de su economía, señaló hoy el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE).

El titular del MTPE, Daniel Maurate, indicó que todos los peruanos tienen que estar incluidos en la actividad financiera del país.

“Me parece una buena iniciativa, porque creo que todos los peruanos tienen que estar incluidos en la actividad financiera del Perú y ya el sector vulnerable está bancarizado, pues tiene sus tarjetas de débito, lo cual ayuda", dijo a la agencia Andina.

Además, continuó, la Estrategia Nacional de Inclusión Financiera favorecerá que la gente, que está en pobreza extrema, tenga responsabilidad respecto a su manejo económico.

En ese sentido, expresó su felicitación a los ministros de Desarrollo e Inclusión Social y de Economía y Finanzas, Paola Bustamante y Alonso Segura, respectivamente, por el lanzamiento realizado en la víspera en la ciudad de Tarma.

La Estrategia Nacional de Inclusión Financiera tiene tres ejes base: acceder y usar servicios financieros, y que estos sean de calidad.

Líneas de acción

Asimismo, trabaja en siete líneas de acción, como la promoción del uso de instrumentos de pago electrónico, tales como tarjetas de crédito y débito, tarjetas prepago, dinero electrónico y transferencias interbancarias.

El fomento de instrumentos de ahorro e inversión que sean seguros y confiables; el acceso a fuentes de financiamiento adecuadas a las necesidades de personas y empresas; paquetes específicos de seguros tales como microseguros, seguros agrícolas y seguros contra eventos catastróficos.

De igual modo, en la protección al consumidor para lograr una mayor confianza en el sistema financiero a través de la provisión de información suficiente y simplificada de los servicios ofrecidos.

Además, incidir en los programas de educación financiera para mejorar las competencias y capacidades financieras de la población para una adecuada toma de decisiones; promoviendo la inclusión de los grupos de nuestra población considerados vulnerables, para que puedan mejorar su calidad de vida.