A pesar de que la semana pasada, el tipo de cambio alcanzó un nuevo máximo histórico, al ubicarse el viernes previo en 15,91 pesos por dólar en el mercado interbancario, en lo que va del año, la moneda mexicana se ha depreciado menos frente al billete verde, que el euro, el dólar canadiense o el real brasileño, afirma Mario Correa.

El director de Estudios Económicos de Scotiabank, precisa en un análisis que el peso mexicano acumuló una depreciación de 8,13% en lo que va del año, mientras que el euro lo hizo en 11,6%, el dólar canadiense 11,8% y el real brasileño 20,2%.

Moneda refugio. Visto a la inversa, es el dólar de Estados Unidos el que se ha apreciado frente a todas estas monedas, lo que se explica principalmente por las expectativas de que ahora sí la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) está próxima a iniciar el proceso de normalización de su postura monetaria, lo que quiere decir que están próximos a comenzar a subir sus tasas de interés.

Cierre histórico. Refiere que “en la semana pasada, el tipo de cambio alcanzó un nuevo máximo histórico, cercano a 15.92 pesos por dólar en el mercado interbancario el viernes previo”.

“Así, con este cierre, el peso acumuló una depreciación de 0.62% en la semana y llegó a una depreciación acumulada de 2,23% en lo que va de julio, de 8,13% en el año y de 21,71% respecto al cierre del 2013”, indica el especialista de Scotiabank.

“Desde luego, al ser una variable tan relevante para la economía, hay preocupación entre los agentes económicos por la tendencia ascendente que ha mostrado el tipo de cambio y que no parece dar muestras de cambiar en el corto plazo”, destaca.

Factores. El especialista aseguró que entre los factores relevantes que explican la depreciación del peso están los cambios de “tendencia” que se han presentado, desde el recorte inesperado de las tasas de interés por parte de Banco de México (Banxico) en junio de 2013, hasta la tensión que se generó por la crisis de Grecia en las semanas recientes.

“Es especialmente preocupante que la moneda mexicana estuviera reaccionando fundamentalmente a factores internos, ya que esto sería reflejo de un deterioro en la lectura propia de la actividad económica mexicana”, advierte.

Cabe señalar que los avances en el proceso de negociación de Grecia con sus acreedores le han ido quitando tensión a los mercados, particularmente a monedas de naciones emergentes.

No obstante, la mejoría en el frente europeo, no pudo contribuir a mejorar la posición del peso, debido a que datos mejores a lo esperado en EU hicieron que los reflectores del mercado cambiario nacional se dirigieran a la Fed.

Variables. “En este sentido es fácil aparejar el repunte de los días previos a los malos resultados de la primera fase de la Ronda Uno petrolera o incluso al escape del Chapo. Aunque estos eventos resultan, desde luego, desafortunados para las expectativas de nuestra economía, no parecen ser los más relevantes en la explicación del comportamiento reciente del tipo de cambio”, comenta.

“De hecho, expuso, han sido más bien factores externos que afectan a diversas paridades cambiarias los que están influyendo de forma determinante sobre el valor del peso”. Es el caso de la caída abrupta en los precios internacionales del petróleo, que representan un deterioro en los términos de intercambio de nuestro comercio internacional.

Las comparecencias de la presidenta de la Fed, Janet Yellen, ante el Congreso de su país parecen haber dejado en claro que el primer incremento en la tasa de referencia monetaria ocurrirá durante el 2015, y los mercados están reaccionando a ello con inquietud, explica Correa.

“Hay que recordar que la política monetaria se encuentra en terreno inexplorado en los países más desarrollados, ya que la cantidad de liquidez que se ha inyectado a los mercados en los últimos años ha sido inédita, y las tasas de interés se han llevado a niveles antes impensables”, recalca.