Saladeinversión. La compleja situación económica que viven particularmente las compañías españolas ha motivado la búsqueda de explorar nuevas salidas y oportunidades en el mercado internacional. De esta forma lo hizo el Grupo Santander México que apostó por realizar una oferta pública accionaria. Así, esperan compensar el oscuro panorama del mercado español, colocando en los internacionales a sus filiales latinoamericanas. Telefónica estaría a su vez, buscando su propia estrategia para obtener una alternativa.

Como reporta Ariadna García, hasta el momento los resultados han sido avales de la apuesta. Grupo Santander México ha logrado diferenciarse de la realidad de su matriz y, apoyado en el crecimiento económico de América Latina, ha conseguido beneficios propios de esta tendencia.

Standard & Poor's espera que el crecimiento medio del Producto Interior Bruto (PIB) de América Latina se aceleraría hasta el 3,5 % en 2013, desde aproximadamente el 2,5% de 2012. En el mes de septiembre, a través de una oferta accionaria, Santander se hizo con US$4.108 millones por el 24,9% de la subsidiaria mexicana, valorada en US$16.500 millones. El 19% de las acciones ofertadas se colocaron en el mercado local y un 81% en el extranjero.

No obstante, lo más relevante de la operación fue la enorme demanda, más de 5 veces lo ofertado, recibiendo solicitudes por cerca de 20.000 millones de dólares contra los 4.100 millones esperados.

Al no poder dar respuesta al gran apetito mostrado por los inversores, muchos se vieron forzados a acudir al mercado secundario, cuyo resultado fue un aumento en el precio de las acciones. Desde el día de su colocación en Nueva York el 26 de septiembre de 2012, el precio del ADR de Grupo Financiero Santander S.A.B. de C.V. (BSMX) ha crecido 29,20% desde los 12,91 dólares de cierre de la primera sesión hasta los 16,94 en que opera al momento de redactar este artículo.

Santander no sólo encontró un momento favorable de la economía mexicana para realizar esta operación, pues la banca local, muy la alejada de la situación europea, aún se le ve un margen de espacio importante para crecer.

Tal y como considera la agencia de calificación Fitch, las entidades mexicanos pueden mantener de forma cómoda y por varios años tasas anuales de crecimiento nominal de créditos en el rango de 12%-15%. Y al mismo tiempo, mantener fuertes indicadores de capital y liquidez, que se sitúan entre sus principales fortalezas en comparación con otros sistemas bancarios de mercados emergentes.

Del mismo modo, su fondo se compone principalmente de una base de depósitos de clientes estable, recurrente y local, mientras que su acceso a los mercados de deuda es constante.

“La dependencia del fondo del exterior es muy baja en el sistema y el acceso a los mercados locales y globales de deuda ha sido continuo, principalmente para los bancos más grandes”, aseguran desde Fitch.

Durante los nueve primeros meses de 2012, Santander México aumentó su beneficio un 13,8% hasta los 832 millones de euros, frente al beneficio global del grupo que descendió un 66% durante el mismo periodo, afectado por importantes provisiones de riesgo del sector inmobiliario español. A día de hoy, América Latina aporta cerca del 50% del beneficio Grupo Santander, mientras que España disminuye su contribución a los resultados globales.

Telefónica atraviesa un escenario similar, cuyos últimos resultados destacan que los ingresos procedentes de Latinoamérica superaron por primera vez los registrados en Europa y ya suponen un 49% del total de la compañía.

Quizá haciendo balance de estos números su presidente, César Alierta, dijo el pasado diciembre al diario Financial Times que Telefónica podría cotizar en bolsa sus operaciones en América Latina para demostrar que los mercados han infravalorado al grupo.

De concretarse este plan, Telefónica espera sacar al mercado entre el 10% y 15% del capital de la filial latinoamericana, valorada en cerca de 40.000 millones de euros, lo que le permitiría recabar entre 4.000 y 6.000 millones de euros.

Al igual que para Santander, los recursos de la colocación de la filial mexicana resultaron útiles para mejorar los ratios de capital y la liquidez de la matriz, una salida a bolsa de las operaciones de Telefónica en América Latina ayudaría a mejorar su flexibilidad financiera así como a reducir su deuda, la que supera los 50.000 millones de euros.

No obstante, a diferencia de Santander, Telefónica tendrá que enfrentarse a un importante competidor por el interés de los inversores como es América Móvil, cuyas acciones se encuentran entre las favoritas del sector de telecomunicación en la región.

Por su parte la unidad de negocios de Latinoamérica ya está haciendo las maletas para transferir este año su sede de España a Sao Paulo, Brasil.