Sala de Inversión.com. En muchas oportunidades, los flujos de fondos son tan importantes, que sin ellos no se harían apuestas a ese tipo de herramientas.

La investigación sobre los flujos de fondos nunca ofrece ventajas.

La investigación de los últimos dos años sobre los flujos de fondos por parte de compañías vendedoras ha explotado; y a los medios les encanta. Algo que resulta muy interesante y que dice mucho del sector es que nadie presenta nunca pruebas de que los datos son un indicador de las condiciones futuras.

Peter Garnry, analista de mercado de Saxo Bank afirmó que hace poco participó en una conferencia para inversores en la que un gestor de activos de EE.UU. defendía su postura alcista en la renta variable estadounidense porque los flujos de fondos tenían el tono más positivo desde el final de la crisis financiera.

Pese a tener delante el gráfico, no parecía querer reconocer que en los últimos cuatro años, los flujos de fondos habían sido muy negativos y habían presentado una correlación negativa con el mercado alcista. Por tanto, a la vista de este ejemplo tan simple, las pruebas en realidad apuntan a una conclusión diametralmente opuesta.

En esta reciente entrada en el blog del Wall Street Journal se argumentaba que los inversores deberían comprender los fundamentos de la oferta y la demanda; lo que en este caso quiere decir, los flujos de entrada y salida publicados por los fundos de inversión. Un flujo de entrada elevado se suele interpretar como una demanda inminente de acciones. Pero no se publican nunca las pruebas como resultados contrastados. Nunca se indican los resultados que habríamos obtenido de haber seguido estas normas.

¿Qué flujos ofrecen valor?

La cuestión que suelen pasar por alto los análisis de flujos de fondos es que todos los flujos ofrecen por definición un saldo final de cero. Por tanto, un flujo elevado de entrada en los fondos de inversión de renta variable supone que dichos fondos tendrán que ser compradores netos tras el flujo de entrada, pero compran para otros. Por tanto, hay otros grupos que tienen que ser vendedores netos. Esto debería ser evidente. Por tanto, si un informe sobre una investigación de venta muestra un flujo elevado de entrada en fondos de renta variable entre los fondos de inversión, entre los fondos de cobertura, e incluso los inversores minoristas, deberá haber vendedores netos; en tal caso, podría haber donaciones o compañías de seguros de vida.

Así pues, la información sobre flujos difícilmente puede tener capacidad predictiva respecto de la rentabilidad futura ya que el número de compradores y de vendedores es el mismo. Todo ello, ni que decir tiene, a menos que podamos probar que aquello con lo que cuenta el grupo inversor (minoristas, seguros, fondos de cobertura, dotaciones, family office, etc.) es estadísticamente mejor o peor a la hora de predecir la rentabilidad futura. Es improbable que éste sea el caso y, si lo es, puede que con el tiempo sea algo pasajero e irrelevante desde una perspectiva estadística.

Los inversores deben ser ignorantes

He tratado de entender porque la posición vendedora está tan obsesionada por los informes sobre flujos de fondos cuando debería estar claro que no ofrecen valor o al menos alguien debería presentarme un resultado contrastado tras haber seguido una regla sobrepuesta a patrones de flujo.

He preguntado a un buen amigo que vive en Nueva York el motivo por el que elabora estos informes. Su respuesta fue que era su publicación más leída y que a sus clientes (fondos de cobertura, fondos de pensiones, etc.) les apasiona este tipo de investigación. Así pues, a pesar de que no exista ninguna evidencia de que los flujos de fondos tienen poder de predicción, los inversores están emocionados. En mi opinión es muy significativo.