Las naciones Brics seguirán siendo una importante fuerza motriz para el crecimiento económico mundial en el futuro, afirmó hoy lunes en Beijing el viceministro chino de Relaciones Exteriores, Cheng Guoping.

"Los países Brics abrazarán oportunidades aún mayores de crecimiento después de los dolores de la reforma", apuntó Cheng en una rueda de prensa celebrada en Beijing en vísperas de la próxima visita del presidente chino, Xi Jinping, a Rusia.

Xi viajará a la ciudad rusa de Ufa a finales de esta semana para asistir a la VII cumbre de Brics, que incluye a Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica.

Cheng descartó la idea de que los Brics y otros países en vías de desarrollo hayan quedado rezagados del ritmo del crecimiento global, argumentando que las dificultades que las naciones Brics afrontan actualmente son meramente periódicas en lugar de estructurales.

El vicecanciller chino subrayó que las tasas de crecimiento económico de los países Brics aún se encuentran en un nivel superior a las de los países desarrollados.

Cheng recordó que los países Brics están pasando una reestructuración económica y tomando la iniciativa para reajustar su política de control macroeconómico.

La cooperación entre los BRICS ha comenzado a mostrar su fuerza a medida que el recién establecido Banco Asiático de Inversión en Infraestructuras (BAII) y el arreglo de la reserva de emergencia han dado un nuevo impulso al crecimiento, agregó.

Las cinco economías continuarán profundizando su cooperación en materia de comercio, inversión, finanzas y negocios.

Durante la cumbre de Brics, los líderes de estos países mantendrán una serie de reuniones para intercambiar puntos de vista acerca de la colaboración, así como sobre los asuntos regionales e internacionales de interés común. Los mandatarios emitirán conjuntamente una Declaración de Ufa al término de la cumbre y también celebrarán diálogos con dirigentes empresariales y regionales.

Según Cheng, China espera que la cumbre de Brics de Ufa obtenga resultados positivos en cuatro aspectos.

Primero, los países desarrollarán conjuntamente una asociación de Brics a través de adoptar una postura uniforme en las principales agendas internacionales, tales como la agenda de desarrollo después de 2015, las conversaciones sobre el cambio climático y la reforma del Fondo Monetario Internacional, con el fin de aumentar el estatus y el rol de las economías de los mercados emergentes y las naciones en vías de desarrollo en la gobernanza global, indicó Cheng.

Los líderes de Brics transmitirán conjuntamente señales positivas al mundo a la hora de salvaguardar el orden internacional tras la Segunda Guerra Mundial, promover la paz y la seguridad mundiales y fomentar la democratización de las relaciones internacionales.

Segundo, puntualizó Cheng, la cumbre realizará progresos para poner en operación el nuevo banco de desarrollo y la disposición de reserva de emergencia. Los líderes trazarán un proyecto para la cooperación comercial y económica en los próximos años mediante la aprobación de la Estrategia de Asociación Económica de BRICS.

Tercero, la cumbre profundizará el consenso sobre varias iniciativas importantes como la Iniciativa de la Franja y la Ruta y el BAII, subrayó Cheng. Promover la interconexión no sólo enriquecerá el contenido de la cooperación de BRICS, sino que también agregará un nuevo ímpetu al crecimiento de la economía global.

Cuarto, la cumbre reforzará el diálogo y la cooperación con otras naciones en la región. Fortalecerá los intercambios multidimensionales con la Organización de Cooperación de Shanghai y la Unión Económica de Eurasia, con miras a aumentar su influencia en los asuntos regionales e internacionales.

Cheng destacó que un mecanismo de BRICS con un marco maduro y considerables resultados de cooperación hará una mayor contribución a la paz, la estabilidad y la prosperidad del mundo.

"Se prevé que la tasa de crecimiento económico de los países BRICS en su conjunto permanecerá muy por encima del promedio global en los próximos años", concluyó Cheng.