Si los escándalos de corrupción se profundizan puede tener unos efectos sobre la inversión de este año y la del próximo. Por ahora los problemas se han registrado en obras marginales del plan de inversiones que hay en el sector de infraestructura. Pero si crecen afectará las decisiones de nuevas inversiones, dice informe del banco español BBVA Colombia.

La situación es complicada debido a que la inversión será uno de los motores que impulsará de manera importante el crecimiento económico en este año. La inversión será jalonada por los incentivos de la reforma tributaria, la estabilidad del tipo de cambio (dólar), las menores tasas de interés y la mayor dinámica industrial, minera y de obras públicas. Este análisis está contenido en el informe “Situación Colombia” presentado por la economista jefe del BBVA Colombia.

“Me preocupa un poco la financiación de (los proyectos) la segunda ola que estamos abriendo los procesos de financiación. Ya vimos algunos bancos que están diciendo un momento yo miro con más cuidado esto”, dijo la Juana Téllez.

Durante las proyecciones del crecimiento de la economía para este año de 2,4% y 3,3% para 2018, reiteró que de profundizarse los escándalos de corrupción y se comprueba que algunos estamentos fueron salpicados con dineros de la constructora Odebrecht, el pico de inversión en las obras públicas no se dará en 2019 sino en año después. Los proyectos de la primera ola marchan, pero las dificultades se van a presentar cuando se busque el financiamiento para las obras de la segunda ola.

La analista del banco español alertó sobre la incertidumbre que se cierne sobre la economía mundial por el efecto Trump. Otra variable es la suerte de las tasas de interés de la Fed (Reserva Federal) porque eso va a influir en el financiamiento global, cómo se puede financiar el gobierno colombiano y las empresas domésticas. Se estima que el aumento de los tipos de interés será en dos oportunidades.

La inversión, el pilar. La economista jefe del BBVA señaló que la expansión de la economía se sustentará sobre el dinamismo de la inversión. Explicó que se tiene un alto uso de la capacidad instalada y se presenta porque hubo una sustitución de importaciones importante en los últimos años y un aumento de demanda por los productos colombianos por la depreciación y “estamos viendo exceso de capacidad instalada”, dijo.

Juana Téllez considera que este año se deben realizar muchos proyectos aplazados en 2016, esperando que iba a pasar con el IVA, con las devoluciones en activos fijos que finalmente se aprobó en la reforma tributaria. Otro aspecto tiene que ver con la reactivación de proyectos de inversión extranjera directa en temas de petróleo y carbón.

Uno de los riesgos que afectará nuevas decisiones económicas tiene que ver con la incertidumbre política. “Tenemos elecciones en Colombia, otras en varios países de la región, tenemos el movimiento de México y el de Trump”, dice la economista jefe del BBVA al destacar que en Colombia tradicionalmente las campañas políticas no afectan la macroeconomía.  “La economía colombiana ha logrado lidiar con las incertidumbres que sobre ella pesaban. El déficit en la cuenta corriente se ha cerrado rápidamente y esperamos que en 2017 y 2018 se ubique en 3,8% y 3,4% del PIB. La reforma tributaria logró remplazar parte de los tributos que se perdieron por la caída de los precios del petróleo, evitando fuertes ajustes en el gasto y una posible rebaja en la calificación crediticia”, dijo Téllez.