Un hecho muy importante sucedió el pasado lunes 22 de septiembre respecto al precio del dólar que por primera vez en el año superó la barrera de los $600, llegando a $601,3.

Al respecto, Tomás Burgos, académico de Ingeniería Comercial de la Universidad del Pacífico manifestó que “durante el año 2014, la divisa acumula una apreciación del orden del 13% respecto del peso, lo que se suma a la apreciación de la moneda norteamericana del orden del 9% del año 2013. Con la apreciación del dólar, por un lado se mejora la competitividad nuestra, pero tenemos precios más altos para los productos importados”.

Agregó que al subir el dólar, el comercio comprará los productos importados a un precio mayor, el que luego se traspasará al consumidor en la venta.

“Pese a que el traspaso no es uno a uno para la mayoría de los bienes, sí produce un efecto mayor o menor, donde algunos reaccionan muy rápido, como los combustibles, la electricidad y los servicios básicos, y otros más lento, como los productos que se adquieren con más anticipación”, aclaró.

Alzas en vuelos, hoteles y artículos de computación. Es por eso que esta situación producirá un alza de todos los bienes y servicios que se transan en dólares: pasajes aéreos, estadías de hotel, artículos de computación, etc. Los consumidores tendrán un gasto mayor y un aumento del uso de créditos en dólares.

Burgos afirmó que “la gente debe ser cauta al momento de adquirir bienes más durables. Respecto a la adquisición de productos en dólares como pasajes, reservas de hoteles y paquetes turísticos, si alguien ya puede planificar sus vacaciones de verano, la idea es que puedan adelantar la compra”.

Es por eso que los más perjudicados con el alto precio del dólar son los que tienen ingresos en pesos con costos en dólares, por ejemplo las empresas cuyo componente importado de insumos es alto.

“En el caso de las importadoras que comercializan sus bienes, se producirá una caída de la demanda de sus productos, pues existe una alta correlación negativa entre la predisposición de los consumidores a comprar bienes más durables, con el tipo de cambio. El alza del dólar sin duda resentirá la demanda de los bienes durables como autos, electrodomésticos y otros importados, y las empresas que se dedican a la importación de este tipo de productos deberán adaptar sus compras al nuevo contexto de desaceleración de actividad con devaluación del peso”, aclaró Burgos.

A esto se suma que “el aumento del nivel de precios de nuestra economía se traduce en un aumento de inflación que afecta a dividendos hipotecarios, arriendos y otros bienes indexados en UF, lo que también tiene un efecto sobre la mayoría de los bienes de la economía”

Burgos detalló que otro tema importante es ver cuánto tiempo demoran los salarios en ser ajustados por inflación: “Generalmente las empresas ajustan salarios una vez al año, lo que en palabras simples significa que por el momento las personas pierden en términos reales poder adquisitivo (son más pobres), el cual se restablece cuando se provoca el ajuste por inflación”.

Los que ganan. Ahora hay quienes se benefician con el alza del dólar. “Considerando que existen predicciones para un aumento del dólar de hasta $ 620 en diciembre, que tendería a mantenerse estable en el mediano plazo, el aumento del tipo de cambio favorece a los exportadores de los rubros agrícola, forestal y minero, pero también ganan aquellos que tienen ahorros en dólares”, señaló el académico.

En el sector agrícola, este beneficio mitiga las pérdidas por situaciones climáticas, paros portuarios y restricciones de ingreso de productos a algunos países ocurridos en años anteriores.