En 2014 el Servicio de Administración Tributaria (SAT) realizó más de 111 mil 170 actos de fiscalización, mediante los cuales recaudó 156.399 millones de pesos (US$10.401M), cantidad que significó un nuevo máximo histórico, según cifras preliminares de la Secretaría de Hacienda.

Este monto es el más alto desde 2006, cuando inició el registro del indicador, 31.6 por ciento mayor que el obtenido por el mismo concepto en 2013 y 25.8 por ciento más grande que el recorte de 124 mil 300 millones de pesos al gasto 2015.

Los indicadores de recaudación contenidos en el más reciente informe de finanzas públicas dado a conocer por la dependencia que encabeza Luis Videgaray Caso precisan que del total recaudado en 2014 por actos de fiscalización, 57 mil 637 millones de pesos se recibieron en efectivo.

Asimismo, indica que otros 98 mil 762 millones de pesos no ingresaron en efectivo, sino fueron producto de disminución de saldos a favor de los contribuyentes, pérdidas fiscales, amortizaciones, estímulos y acreditamientos, entre otros.

Los datos disponibles refieren que en 2014 el SAT gastó más en actos de fiscalización que en años anteriores y revelan que la inversión en esas tareas, propias del organismo dependiente de la Secretaría de Hacienda, también alcanzó un nuevo máximo histórico.

El presupuesto ejercido el año pasado en la función fiscalizadora totalizó dos mil 833.6 millones de pesos, cantidad superior en 3.4 por ciento, en comparación con la ejercida en 2013, cuando sumó dos mil 741 millones de pesos que, hasta entonces, fue la mayor desde 2006.

En 2013 el SAT obtuvo 43.3 pesos por cada peso invertido en acciones de fiscalización, por lo que es posible que como consecuencia del mayor gasto realizado en 2014, el organismo haya incrementado su rentabilidad en ese ejercicio fiscal, lo que se sabrá cuando publique su informe anual.

Cabe señalar que en su Plan estratégico 2014-2018, el SAT se fijó como principal objetivo estratégico incrementar los ingresos tributarios, haciendo más simple el llenado de las declaraciones y el pago de impuestos, poniendo a disposición de los contribuyentes nuevas herramientas tecnológicas que le permitirán el registro de ingresos, gastos, emisión de comprobantes fiscales digitales, el envío de declaraciones y el pago en línea.

Asimismo, para aquellos contribuyentes que no realicen el pago voluntario de sus obligaciones fiscales, se aplicarán los mecanismos de auditoría y cobranza bajo esquemas tecnológicos modernos.