Ante la crisis financiera internacional el presidente José Mujica pidió a sus ministros prudencia, cautela y controlar el gasto al extremo. Pero si los efectos de la debacle en Europa y Estados Unidos llegan a Uruguay, la receta que plantea el Frente Amplio (FA) es mantener o incluso aumentar el gasto, en particular el destinado a las políticas sociales, y la inversión pública.

En la Rendición de Cuentas el gobierno pidió aumentar el tope de endeudamiento anual, sin contar para ello el excedente del costo energético por factores climáticos y por el incremento del petróleo. Por año el Estado podrá endeudarse hasta el 1,4% del PBI.

Para no estar atado a las fluctuaciones del dólar, el Ejecutivo propuso un incremento de la deuda anual de 5.500 millones de unidades indexadas, más de US$12.000 millones al día de hoy.

Más gasto. Mantener el gasto o incluso aumentarlo en momentos de crisis, como política contracíclica, es la postura de todos los sectores de la coalición de izquierda, según un sondeo realizado este miércoles por El Observador entre los principales dirigentes del oficialismo. Incluso hay quien plantea que se deberían aumentar los impuestos a los sectores de mayores ingresos.

Hacia ahí apuntó el senador Enrique Rubio (Vertiente Artiguista). El ex director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) dijo a El Observador que el gasto estimado para 2011 “está bien”, pero agregó: “Si se puede avanzar en políticas sociales se debe avanzar. Dentro de los márgenes que se tiene, hay que mantener el gasto social y aun aumentarlo si es necesario”.

En este sentido, y para obtener recursos extras, Rubio propone poner el foco en los más ricos. “Hay fuentes de recursos en sectores de alta riqueza a los que se puede recurrir”, dijo el senador, y nombró el nuevo impuesto a la concentración de la tierra como un ejemplo.

“Hay que ir monitoreando la situación en cuanto a ingresos, y si hay sectores que han acumulado mucho en el período bueno, es conveniente recurrir a ellos. El impuesto a la tierra es una señal correcta en ese sentido”, agregó el legislador.

Para completar sus recomendaciones ante la crisis, Rubio dijo que “es necesario seguir con una política prudente, acumulación de reservas y diversificación de mercados”.

En la misma línea se expresó el diputado Alejandro Sánchez, del MPP. El legislador dijo a El Observador que no hay que aumentar el gasto “por las dudas”, pero que si es necesario “para que la crisis no la paguen los trabajadores, se pueden incrementar los recursos destinados a políticas sociales”.

“En un gobierno de izquierda la crisis no la paga la gente, los trabajadores no se van a ajustar el cinturón”, aseguró.

Sánchez dijo que esta es la posición del presidente Mujica, y que llegado el caso se actuará como en la crisis internacional de 2008 y 2009, cuando se mantuvo el gasto social y se incrementó la inversión pública para sostener el mercado interno.

Esta es también la posición del Partido Comunista, desde donde ya se reclamó aumentar la inversión pública para enfrentar la crisis.

En el FA todos los dirigentes consultados ponen como ejemplo lo hecho ante la crisis de 2008 y advierten que de repetirse un coletazo de la actual crisis financiera de Europa y Estados Unidos, se hará lo mismo.

Así lo dijo a El Observador el diputado Alfredo Asti (Asamblea Uruguay). “Como todo elemento crítico, habrá primero que agotar los recursos normales aplicados a las políticas públicas, que no creo que lleguen a agotarse. Y si no, habrá medidas excepcionales que el Poder Ejecutivo, con anuencia del Poder Legislativo, tomará para adaptarse. En 2008, con la llegada de la crisis, se tomó una buena medida anticíclica y el gasto fue responsable. Se ayudó a los sectores de la población e industriales que pudieron verse afectados. Si es necesario, están las condiciones como para poder intervenir”, aseguró.

Por su parte, el diputado Doreen Ibarra (Frente Izquierda de Liberación) dijo que el gasto actual “es el adecuado”. En caso de necesidad, ante un efecto negativo de la crisis importada, Ibarra sostuvo que “por lo menos se debe mantener el gasto social para no afectar el mercado interno”. La receta es simple en el FA: si el mercado se retrae, aumentará la presencia del Estado a través del gasto público.