Brasilia. El ministro de Planificación de Brasil, Dyogo Oliveira, afirmó este martes que si el Congreso no aprueba la reforma de la Seguridad Social, la proyección para el crecimiento del producto interno bruto (PIB) caerá del 3 al 1,7% en 2018.

Según el ministro, si la reforma, cuya votación en la Cámara de Diputados fue aplazada para febrero de 2018, no es aprobada, es posible que haya un aumento del riesgo país.

"En el 2018, si el riesgo país sube a 300, está hoy en 170, habríamos perdido el 1,3% del crecimiento. Si estamos hablando en un crecimiento del 3%, caería al 1,7%", apuntó.

Sostuvo que "el riesgo país va impactando todas las variables de la economía. Más riesgo país significa cambio más alto, tasas de interés más altas, el costo financiero de las empresas más alto, el costo de crédito para el consumo más alto".

"Esto reduce la renta disponible de las personas, derriba el consumo y derriba el crecimiento", explicó el ministro de Planificación.

"En el 2018, si el riesgo país sube a 300, está hoy en 170, habríamos perdido el 1,3% del crecimiento".

Oliveira dijo, sin embargo, que el gobierno apuesta principalmente en la reforma al régimen de jubilaciones y pensiones para mantener la reanudación de la economía iniciada este año.

"La decisión, en mi opinión, de ese diferencial de tener un desempeño brillante y tener un desempeño mediano, depende de la aprobación de las reformas, de la reforma previsional, y por eso nos esforzamos con mucho más fuerza para encaminar las reformas", dijo.

El proyecto de reforma establece una edad mínima obligatoria de jubilación de 62 años para las mujeres y 65 años para los hombres.

Actualmente, la edad mínima es de 60 años para las mujeres y 65 años para los hombres, pero no es obligatoria, ya que es posible jubilarse por tiempo de contribución.

Por la propuesta del gobierno, habrá 20 años de transición para que la nueva edad sea obligatoria.