Madrid. Sindicatos españoles amenazaron este jueves con convocar a una huelga general para protestar contra medidas de austeridad dirigidas a reducir el déficit del país, siguiendo lineamientos de la Unión Europea y calmando los mercados.

Los dos mayores sindicatos de España lanzaron la advertencia, aunque especificaron que aún no convocarían al paro por su sentimiento de "responsabilidad" ante la gravedad de la crisis.

En una reunión de urgencia con el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, tanto el máximo dirigente de Comisiones Obreras (CC.OO.) como el de Unión General de Trabajadores (UGT) manifestaron su "disconformidad absoluta" con los ajustes.

El máximo dirigente de CC.OO. advirtió que los ajustes anunciados el miércoles por España "son demoledores para el crecimiento y el empleo" y podrían acabar en la convocatoria de una huelga general.

"Las organizaciones de ambos sindicatos están poniendo en marcha procesos de movilización (...) que pueden derivar en la movilización de un paro general en fechas próximas", dijo Ignacio Fernández Toxo, secretario general de CC.OO., en una comparecencia en La Moncloa tras la reunión con Zapatero.

Previamente, los sindicatos habían dicho que proponían llamar a una huelga de trabajadores del sector público para 2 de junio, luego de que Zapatero anunció el miércoles medidas para el recorte del gasto público que incluyen un recorte promedio de 5% en los salarios del sector público en el 2010 y la congelación de los mismos en 2011.

No obstante, líderes de los dos mayores sindicatos matizaron luego esta posibilidad, destacando su "responsabilidad y compromiso con el país" ante la difícil situación de la economía española, que apenas ha comenzado a mostrar crecimiento en su Producto Interno Bruto (PIB) y arrastra una tasa de desempleo de 20%.

"Hubiera sido irresponsable por nuestra parte habernos echado por la vía del medio a la convocatoria de huelga general y cubrir el expediente y colaborar más al deterioro económico en el país, aparte de hacerle el juego a alguien que pudiera interesarle", agregó Fernández Toxo.

"Lejos de precipitaciones, haremos las reflexiones que corresponden (...) yo no descarto ningún escenario", dijo.

Los sindicatos ya habían advertido el miércoles la posibilidad de movilizaciones en contra del plan de ahorro que congelará las pensiones y reducirá los sueldos de los funcionarios.

Más desempleo, menos crecimiento.  Los líderes sindicales vincularon los recortes en el gasto público anunciados por Zapatero con un posible aumento del desempleo y con el alejamiento de la recuperación económica.

"Si se reduce la capacidad de compra de muchos pensionistas y funcionarios, que en bastantes casos puede ser una de las fuentes de ingresos de familias en paro, ¿qué duda cabe de que las posibilidades de la recuperación se alejan y se puede conseguir el efecto contrario?", dijo Cándido Méndez, secretario general de Unión General de Trabajadores (UGT).

El recorte "lamentablemente va a aumentar el nivel de desempleo porque se va a retrasar la recuperación de la economía", añadió.

En un momento de máxima alerta para la reforma laboral que están negociando en estos momentos sindicatos y empresarios, los representantes de los trabajadores se mostraron todavía confiados en soluciones consensuadas, pero reiteraron que los ajustes previstos dañan la confianza en el gobierno.

"Más allá del daño material, hay un daño a la confianza que se ha de establecer entre el gobierno y aquellas organizaciones que representan partes de la sociedad con las que el gobierno negocia", dijo Fernández Toxo.

Adicionalmente, los sindicatos criticaron la congelación prevista de las pensiones y las dificultades impuestas al cálculo de las pensiones y al retiro anticipado, señalando que son "un golpe" al Pacto de Toledo.