El sistema financiero paraguayo en su conjunto presentó un nivel de solvencia del 15% en el último semestre de 2010. Este nivel es superior al 10% exigido por el ente regulador y por encima del 8% del exigido por Basilea.

“Estos resultados implican que el sistema manejó con profesionalismo el riesgo que asumieron tanto los bancos como las financieras”, dijo este miércoles en conferencia de prensa Raúl Alvarenga, intendente de Estabilidad Financiera del Banco Central del Paraguay (BCP). Agregó que el sistema en su conjunto mostró un buen crecimiento, manteniendo los niveles de solvencia y liquidez.

Con un margen de solvencia del 15%, las intermediarias pueden crecer más fuertemente en créditos o en actividades que impliquen mayor riesgo. “Tienen colchón suficiente patrimonialmente para realizar ese crecimiento”, sostuvo Alvarenga en la presentación de los datos ayer en el BCP.

Dijo que el sistema financiero puede cubrir cualquier tensión interna o externa y para ello cuentan con suficientes activos líquidos para hacer frente a cualquier situación de riesgo.

Explicó también que en el último semestre de 2010 se pudo observar que aquellos bancos que tenían grandes colchones de liquidez, los aplicaron a créditos. “Aun así, los colchones de liquidez que poseen los bancos y financieras son más que interesantes”, afirmó el funcionario del BCP.

El BCP publica semestralmente la prueba de tensión o estrés test con el objeto de estimar el impacto de movimientos adversos (tanto internos como externos) sobre la solvencia de las instituciones financieras. Para lo cual, los técnicos de la banca matriz, de las diferentes áreas y gerencias realizaron un análisis minucioso del nivel del crédito, de los depósitos del sistema y cobertura del Fondo de Garantía de Depósitos.

De acuerdo con los datos, en el riesgo de crédito, los especialistas notaron que al analizar los shocks aplicados a la cartera, el coeficiente de adecuación de capital (CAC) del sistema se mantenía por encima de la normativa.

En el riesgo de cambio y de tasa de interés, los técnicos del BCP observaron que al realizar los cambios no encontraron mayores variaciones en la relación de solvencia de las entidades.

Finalmente, en el riesgo de liquidez, al aplicar la prueba, los técnicos observaron que los activos líquidos podían hacer frente a un drenaje de liquidez elevado durante 3 días, antes de verse en la necesidad de iniciar la realización de sus activos menos líquidos.