Asunción. El presidente del Banco Central paraguayo dijo este jueves que el sistema financiero del país es sólido y no sufrirá impactos por un fraude que afectó a la filial local del banco español BBVA y a una veintena de empresarios, políticos y profesionales.

Raúl Corvalán dijo que personal de la Superintendencia de Bancos se presentó en la entidad financiera el miércoles, cuando salió a la luz desfalco, que se habría cometido mediante un esquema piramidal y que según un director del Banco Central podría alcanzar los US$12 millones.

"El sistema financiero paraguayo es muy sólido, muy profesional. Estas cosas ocurren, pueden ocurrir en cualquier parte, de hecho en el mundo es normal. Pero lo importante es que se detecte rápido y que se informe bien a la población", dijo Corvalán a periodistas.

"El personal de la Superintendencia de Bancos se constituyó ayer antes del mediodía en el banco, está recabando información", agregó el funcionario en la sede del Gobierno, luego de reunirse con el presidente Fernando Lugo.

El supuesto responsable es un ciudadano paraguayo que habría obtenido un millonario préstamo del BBVA con el que puso en funcionamiento una especie de "esquema Ponzi" de fraude mediante el que captaba fondos para la compra y venta de animales ofreciendo grandes beneficios.

Cuando el mecanismo colapsó comenzó a emitir cheques sin fondos, según el fiscal Javier Ramírez, que investiga una denuncia de dos de los afectados.

El hombre, que tiene orden de captura desde el viernes y cuyo abogado se presentó ante la justicia, habría tenido como cómplices a funcionarios del banco.

El BBVA dijo que había tres empleados de la firma suspendidos por el hecho de "lesión de confianza", que no afecta la solvencia ni el patrimonio del banco, uno de los de mejor calificación en el sistema financiero paraguayo.

"Los directivos del BBVA manifestaron que están haciendo su investigación interna y entendemos también que tienen un seguro para situaciones de infidelidad de un funcionario", dijo Corvalán.

"Un fraude puede ocurrir en cualquier lugar, en cualquier negocio, pero es una cuestión más de lealtad de la personas, los sistemas de seguridad están ahí", agregó.

Germán Rojas, vicepresidente del banco Sudameris, del Grupo Abbeyfield, dijo que muchos de los afectados recibieron cheques sin fondos de una cuenta corriente cancelada que el supuesto estafador tenía en la entidad que dirige.

Los controles y exigencias de los bancos se extremaron en Paraguay tras una prolongada crisis financiera en la década de 1990 que dejó miles de damnificados, tuvo un costo millonario para el Estado y redujo considerablemente el número de entidades operando.