Lima. El sistema financiero peruano se encuentra preparado, mejor que en 2008, para resistir turbulencias externas, pues los bancos en el Perú tienen poca exposición a la crisis internacional, señaló este jueves la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS).

El superintendente adjunto de Banca y Micro Finanzas de la SBS, Diego Cisneros, indicó que el sistema financiero peruano resistió la crisis de los años 2007 y 2008, y ahora los bancos tienen más capital que en esos años.

“El capital ya está puesto y tenemos suficiente para resistir ciclos negativos de tal manera que todo está implementado y puesto en su sitio, y estamos esperando que todo marche bien”, anotó.

Refirió que se ha venido trabajando la solidez del sistema financiero y se tiene una morosidad controlada y créditos bien manejados, por lo que esta situación debe mantenerse y no tendría por qué cambiar.

“El sistema financiero peruano está preparado para resistir las turbulencias internacionales pues está fuertemente capitalizado, con ratios de capital de 14% sobre los activos ponderados por riesgo, cuando el mínimo es diez, es decir, tiene 40% más de lo exigido”, dijo.

Asimismo, sostuvo que están implementadas las provisiones procíclicas que favorecen un colchón de 30% o 35% para el deterioro de cartera crediticia sin que pase nada negativo.

“Ello nos da una situación de resguardo muy potente y con eso ni siquiera deberíamos preocuparnos de lo que pase afuera”, manifestó Cisneros.

Añadió que la SBS, el Banco Central de Reserva (BCR) y el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) tienen un plan de contingencia implementado en el 2006 y que es monitoreado todas las semanas.

Consideró que el sistema financiero tiene que ser sólido, solvente y con liquidez no sólo en los buenos momentos sino también en los períodos de contracción del ciclo económico.

“Esta crisis es más mucho avisada y además se han tomado decisiones y medidas de contingencia por lo que las decisiones de los bancos han sido muy prudentes”, anotó.

Dijo que los bancos en Perú tienen poca exposición a la crisis en la zona euro y poca relación con los bancos europeos pues el nivel de actividad de estos últimos en la región es relativamente reducida desde hace cuatro años, pero los que están tienen buenas condiciones.

Finalmente, previó que cuando Europa tome alguna decisión sobre su crisis, sea la que sea, la turbulencia financiera irá desactivándose poco a poco.