Lima. La agencia calificadora Moody's considera que el sector corporativo del Perú estará respaldado por un crecimiento económico de aproximadamente 3,5%, con una aceleración del consumo privado de alrededor del 3,6% en el período 2018-19.

En su informe, la calificadora destaca que las dificultades -que fueron ocasionadas por precios de las materias primas, condiciones climáticas adversas y una transición política inesperada- han sido superadas.

"Los efectos perjudiciales de la reducción de los precios de las materias primas, un entorno político conflictivo y los casos de corrupción de Odebrecht han disminuido", señala Sandra Beltrán, Assistant Vice President de Moody's, publica Gestión.

Sin embargio, advirte que la confianza del consumidor podría verse afectada por un nuevo impuesto especial sobre el combustible, cigarrillos, bebidas alcohólicas y azucaradas.

Para el sector cosntrucción, Moody's prevé mejores condiciones, dado que el tamaño de la cartera de los principales proyectos privados hasta 2019 es significativo, por un monto que asciende a US$19.000 millones.

Beltrán señala que la confianza del consumidor está tomando una dirección favorable, lo que conyevaría a que el consumo privado se acelere a 3,6% en 2018-19 a medida que la economía se recupera.

En el informe, Moody’s destaca también que los sectores de metales y minería siguen siendo importantes para el crecimiento de la economía peruana. "Con miras a 2019, las inversiones en minería impulsarán la producción de estas empresas, aunque el nivel de deuda todavía es elevado", añade.

Para el sector cosntrucción, Moody's prevé mejores condiciones, dado que el tamaño de la cartera de los principales proyectos privados hasta 2019 es significativo, por un monto que asciende a US$19.000 millones.

Moody's afirma que la confianza empresarial ha mejorado a partir de la renuncia del ex presidente Pedro Pablo Kuczynski, hecho que se concretó en marzo de 2018, y dado a que el escándalo de corrupción de Odebrecht se trasladó al ámbito judicial.

Finalmente, estima que las condiciones sean más estables para los sectores de agricultura y proteína del Perú, por un presupuesto destinado a la reconstrucción por los daños de El Niño.