La economía mexicana se mantiene fuerte y en crecimiento, sostuvo el secretario de Hacienda y Crédito Público de México, Ernesto Cordero Arroyo, quien resaltó que la solidez de los fundamentos macroeconómicos y los buenos pronósticos de crecimiento consolidaron a México como uno de los principales países del mundo en recepción de Inversión Extranjera Directa (IED) superando ampliamente lo observado a nivel global.

Durante la presentación del Informe de la Inversión Extranjera Directa en América Latina y el Caribe 2010, de la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (Cepal), Cordero Arroyo resaltó que para el año en curso las estimaciones de inversiones extranjeras en México son también muy positivas y corresponden al esfuerzo que hizo México para mantener la disciplina en sus finanzas lo que hoy redunda en confianza externa e interna sobre el crecimiento de nuestra economía, aunque prevalecen retos para impulsar reformas que traerían más inversiones.

Apuntó que el desempeño favorable de la economía no presenta desbalances externos, financieros, de inflación o fiscales, como los que todavía aquejan a otros países del mundo, y subrayó que las finanzas públicas han contribuido a promover la estabilidad y el desarrollo económico.

Acompañado por Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la Cepal, el secretario de Hacienda se refirió a la expectativa de crecimiento del país que para este año se incrementó a 4,3%, aunque diversas estimaciones de analistas apuntan que llegará al 5%, así como al desempeño positivo que registran la producción industrial y la automotriz, las exportaciones no petroleras y a la generación de más de 271 mil empleos en este año, entre otros indicadores positivos.

La secretaria Ejecutiva de la Cepal afirmó en su momento que “México sigue siendo y seguirá siendo un área muy atractiva a la IED” y agregó que “en la Cepal no hemos detectado ningún problema al respecto, lo hacemos a través de cifras, a través de datos, a través de encuestas a empresas y en ningún momento hemos recibido una respuesta que nos indique que México no sigue siendo un lugar atractivo para la IED”.

Más adelante, el Secretario de Hacienda resaltó que mientras en 2010 la IED en México creció 16,6%, a nivel mundial ese indicador lo hizo en sólo 1%, en tanto que en los países industrializados registró una caída de 6.9% y en las naciones en desarrollo el avance fue de 9,7%, con lo que nuestro país se fortalece como uno de los principales destinos para los capitales foráneos.

El secretario Cordero Arroyo explicó que el crecimiento de la IED genera a México un impacto positivo, pues se acompaña de transferencia de tecnologías productivas, conocimiento de frontera y acumulación de capacidades y capital humano de la fuerza laboral, además de que eleva la productividad al orientar sus flujos a sectores intensivos en el uso de tecnología avanzada.

Al respecto, señaló que el porcentaje de IED destinado a sectores de uso intensivo de tecnología avanzada en México es del 65,9%, casi el doble de lo que se recibe en el resto de América Latina, cuyo porcentaje es de 33,6%. Como ejemplo citó que la industria aeroespacial mexicana ocupa el primer lugar en inversiones de manufactura en el mundo.

El secretario de Hacienda apuntó que el estudio elaborado por la Cepal permite saber cuáles son los sectores productivos a los que se dirige la IED, a la vez que detecta aquéllos que muestran un rezago en ese rubro con respecto a otros países, como es el caso de los recursos naturales, por lo que expresó la necesidad de reducir las barreras que aún existen a fin de hacerlos más atractivos.

Señaló asimismo que el estudio describe cómo zonas urbanas como las de Guadalajara y Monterrey se han situado entre los destinos más atractivos a nivel internacional para las empresas de tecnología de la información, fenómeno que fue posible gracias a una política de apertura a la IED, a la disponibilidad de recursos humanos y a la interacción estratégica de empresas, universidades y gobiernos locales.

Finalmente apuntó que la llegada de IED demuestra que México tiene una conducción económica disciplinada que permite atraer inversiones que, conjuntamente con la recuperación de la economía interna, sirven para generar empleos y fortalecer el desarrollo.