Solo el 28% del total de la Población Económicamente Activa (PEA) en Perú, estimada en 17 millones 70.100, trabaja en el sector formal, es decir cuatro millones 539.800, informó hoy el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).

En contraste, más de 11 millones de peruanos laboran en condición de informalidad, es decir, no perciben derechos como gratificaciones, Compensación por Tiempo de Servicios, protección de salud o pensión de jubilación, según las estadísticas del INEI presentadas con motivo del Día Internacional de los Trabajadores que se conmemora el próximo lunes.

Los sectores más vulnerables para conseguir un empleo, formal o informal son los jóvenes y las mujeres, los que no cuentan con niveles de educación y los que residen en zonas rurales.

Del total de la PEA, el 56,2% son varones y el 43,8% mujeres.

En cuanto a la edad, el 48,4% de la PEA oscila entre los 25 y 44 años, el 33,9% tiene 45 o más y el 17,7% está entre los 14 y 24 años.

Los sectores más vulnerables para conseguir un empleo, formal o informal son los jóvenes y las mujeres, los que no cuentan con niveles de educación y los que residen en zonas rurales.

En el caso del núcleo de extrema pobreza, el 80% labora en condiciones informales.

En el rubro informal figuran los independientes, que son el 41% de la masa informal, unos 4,4 millones de trabajadores.

De acuerdo con el INEI, existen más de 400.000 trabajadores del hogar, la mayoría de ellos están excluidos de los derechos sociales y laboran sin horarios fijos y beneficios formales, pese a que Perú cuenta desde hace 14 años con la Ley de Trabajadores del Hogar.

El 39,5% de la PEA cumple labores en el sector servicios, el 24,9% en agricultura, el 18,3% en comercio, el 9,5% en manufactura y el 6,2% en construcción.  

El 42,4% de los trabajadores cuenta con educación secundaria, el 26,1% educación primaria, el 16,6% con educación universitaria y el 14,9% con educación superior no universitaria.

Los analistas laborales citados en el estudio señalaron que la informalidad en el ámbito laboral persiste debido a que los empleadores optan por evadir o reducir costos y porque el desocupado no tiene mayores opciones de elección.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) reportó sin embargo que la tasa de desempleo en Perú es una de las más bajas de la región latinoamericana, 4,4% en 2016, lo cual representó un aumento de 0,4% en relación con 2015.

La informalidad laboral en Perú se redujo casi siete puntos porcentuales de 2007 a 2015, al pasar de 79,9 a 72,8% , tasa que la OIT prevé estará en 50% para el año 2030.