Sao Paulo. Las monedas de América Latina tienen escaso margen para ganancias en el año mientras los gobiernos luchen contra los masivos flujos de dólares hacia sus mercados domésticos deriva la última ronda de estímulo de Estados Unidos, según un sondeo de Reuters.

A pesar de que ha transcurrido menos de un mes desde que la Reserva Federal dijo que inyectaría dinero fresco en los mercados por un tiempo ilimitado, la mayor parte de su impacto en América Latina ya está reflejado en sus monedas, sugirió la encuesta.

"El día que el estímulo fue anunciado, todo el mundo lo celebró. Pero eso pasó rápidamente", dijo Benjamín Sierra, economista de mercados financieros de Scotiabank Chile, en Santiago.

Los gobiernos latinoamericanos reaccionaron rápidamente al anuncio de la Fed del 13 de septiembre de que compraría US$40.000 millones  en valores respaldados por hipotecas cada mes hasta que la perspectiva de empleo de Estados Unidos mejore.

Brasil ha criticado abiertamente el plan de la Reserva Federal argumentando que devaluaría el dólar y daría a los exportadores estadounidenses una ventaja injusta. Perú y Colombia también han intervenido en sus mercados locales para evitar un mayor fortalecimiento de sus monedas.

Los consultados destacaron que la dependencia histórica de la región de las exportaciones de materias primas también debe ser observada, especialmente en el caso del productor cuprífero Chile.

El real brasileño y el peso mexicano están previstos que se mantengan en torno a sus niveles actuales hasta finales de año, con ganancias menores observadas sólo en el 2013, según la mediana de las previsiones de los 54 estrategas y analistas de todo el mundo que fueron encuestados por Reuters..

México es el único entre los principales países de América Latina donde no se espera intervención en los mercados de divisas.

Se espera también que el sol peruano se mantenga en torno a su nivel actual de 2,6 por dólar hasta el cierre del 2012, con una ganancia de apenas un 1 por ciento desde el cierre del miércoles. El pronóstico a 12 meses es que cotice en 2,57 por dólar, según el sondeo.

El peso colombiano y el peso chileno probablemente perderán algo de terreno hacia el fin del año, antes de recuperarse en el 2013, para terminar el tercer trimestre del 2013 a 1.779 por dólar y 475 por dólar, respectivamente, de acuerdo a la encuesta.

"(El peso chileno) está transándose en niveles en los que el Banco Central intervino en el pasado", dijo Marjorie Hernández, estratega de América Latina de HSBC en Nueva York. "El riesgo de intervención es creciente", agregó.

En esta encuesta, hubo un rango más reducido de los pronósticos en la mayoría de los casos en comparación con la de agosto, dejando de relieve el menor grado de incertidumbre en los mercados, luego de que el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, anunció un nuevo plan de compra de bonos para rescatar a las endeudadas naciones de la zona euro.

Un repentino empeoramiento de la crisis de la zona euro fue aún mencionado por muchos estrategas, así como el mayor riesgo para las monedas latinoamericanas.

Los consultados destacaron que la dependencia histórica de la región de las exportaciones de materias primas también debe ser observada, especialmente en el caso del productor cuprífero Chile.

La debilidad de la economía global y la decreciente demanda de China está previsto que pesen sobre los precios del cobre, lo que llevaría al peso chileno a cerca de las 500 unidades por dólar para fin de año.