La agencia Standard & Poor's dijo este martes que Brasil podría perder el grado de inversión en los próximos años, si es que una serie de investigaciones de corrupción perjudican al crecimiento económico y la implementación de medidas de austeridad.

El comunicado, que debilitaba aún más a la moneda local, es un revés para los esfuerzos del ministro de Hacienda, Joaquim Levy, para recuperar la confianza de los inversores en la mayor economía de América Latina, que se encuentra en recesión.

La agencia mantuvo la calificación soberana de largo plazo en moneda extranjera de Brasil en "BBB-", justo sobre la línea que separa la deuda de calidad de la especulativa, pero revisó la perspectiva a "negativa" desde "estable" ante las difíciles circunstancias políticas y económicas que enfrenta el país.

El cambio de panorama indica que una baja es posible en los próximos 12 a 18 meses.

El real brasileño se hundió después del anuncio de S&P, con una caída de un 2% a un 3,43 reales, su nivel más bajo en 12 años.

"Creemos que hay una probabilidad mayor a una en tres de que el cambio de políticas enfrente más dificultades (...) y que el regreso a una trayectoria de crecimiento más sólida tomará más de lo esperado", dijo en el comunicado la analista Lisa Schineller de S&P.

A pesar de que en el Gobierno temían por la calificación de Brasil, pocos anticiparon que la revisión de S&P sería tan pronto. "Esto pilló al equipo por sorpresa", dijo un funcionario del Ministerio de Hacienda.

Levy ha estado tratando de defender el grado de inversión de Brasil con una serie de recortes de gastos y aumentos de impuestos que buscan reducir el déficit fiscal, que creció durante el primer mandato de la presidenta Dilma Rousseff.

La expectativa de S&P es que el déficit general del Gobierno de Brasil suba este año a un 7,5% del Producto Interno Bruto desde el 6,1% en el 2014.

"El momento fue un poco inesperado, pero obviamente los fundamentos de Brasil lo justifican (...) Esto definitivamente pondrá más presión sobre el Gobierno en la medida que se acerca a (la categoría) basura", dijo Jorge Mariscal, presidente de inversión de mercados emergentes de UBS Global Wealth Management.