La agencia calificadora estadounidense Standard & Poor's (S&P) elevó la perspectiva de las calificaciones soberanas de largo plazo de México de "estable" a "positiva" para una posible alza, debido a que ha mejorado "el panorama para la aprobación de políticas que fortalezcan el margen de maniobra fiscal y el crecimiento en el mediano plazo".

De acuerdo con un comunicado de prensa, la calificadora confirmó las notas crediticias para la deuda denominada en moneda extranjera de largo y corto plazo de "BBB" y "A-2", respectivamente, y en moneda local de "A-" y "A-2", respectivamente.

S&P reveló que la perspectiva positiva refleja una mayor probabilidad de que el gobierno mexicano logre concretar de manera exitosa las reformas políticas que fortalezcan el margen de maniobra fiscal y su panorama de crecimiento en el mediano plazo, "las dos principales limitantes de las calificaciones soberanas del país".

Según S&P, la administración del presidente Enrique Peña Nieto ha reiterado su compromiso con las políticas para reforzar la estabilidad macroeconómica, mejorar la competitividad y productividad en la economía y para fortalecer las cuentas fiscales del país.

"Las calificaciones de México reflejan el historial del gobierno de aplicar cautelosas políticas monetarias y fiscales que han contribuido a que el país tenga bajos déficits gubernamentales y niveles de inflación, han impulsado la resistencia económica y han contenido los niveles de deuda externa y fiscal", señaló S&P.

Agregó que las calificaciones soberanas de México están acotadas por la limitada flexibilidad fiscal del país y por sus perspectivas de crecimiento económico modesto en el mediano plazo.

"Aproximadamente 35% de los ingresos presupuestarios totales proviene del sector petrolero, lo que deja vulnerable al gobierno ante la volatilidad en los precios del petróleo y ante una potencial caída en la producción petrolera en el mediano plazo, especialmente en tanto la base tributaria no petrolera siga siendo baja", agregó la calificadora.

Según S&P, la economía mexicana creció 3,9% en 2012, impulsada por la demanda interna y por las exportaciones netas. "Esperamos que el ritmo de crecimiento se desacelere modestamente en 2013 hacia 3,5% a medida que se reduce la brecha de producción y dada la debilidad de la producción industrial estadounidense en el segundo semestre de 2012", destacó.

S&P proyectó que el crecimiento de México promedie 3,3% en los siguientes años, "estimaciones cercanas a su PIB potencial, pero que resultan menores en comparación con la mayoría de otras economías emergentes".

La calificadora proyectó también que la deuda neta del gobierno general, ubicada en 36% del PIB en 2012, se mantenga alrededor de ese nivel para 2013 y 2014.