La agencia Standard and Poor's dijo este viernes que subió la calificación de la deuda de Bolivia a "BB-" desde "B+" con panorama estable, citando una mejora en las finanzas del Gobierno y sólidos indicadores externos.

El alza de la calificación refleja una mejora en la carga de deuda del gobierno combinada con la fortaleza de los indicadores externos del país, uno de los más sólidos entre países con calificación similar, dijo la agencia en un comunicado.

"Años de superávit en la cuenta corriente han llevado a una fuerte posición de las reservas internacionales de Bolivia. Esto provee al país con un importante colchón contra potenciales conmociones económicas externas, especialmente dada su alta dependencia del gas natural y exportaciones mineras", agregó.

La carga de deuda del país cayó al 31% del Producto Interno Bruto en 2011 desde 36% en 2010, debido en parte al bajo déficit fiscal del Gobierno y el alto crecimiento nominal del PIB.

El panorama estable, dijo la agencia, "refleja nuestra expectativa de que Bolivia continuará adhiriéndose con cautela a políticas monetarias y fiscales en los próximos años".

"Un paisaje político fragmentado, debido a fuertes divisiones entre líneas regionales, sociales y étnicas, sigue limitando las calificaciones soberanas", agregó S&P.

Bolivia tiene una calificación "B1" de Moody's ,con panorama positivo, y "B+" de Fitch Ratings, con panorama estable.

El presidente, Evo Morales, ha endurecido constantemente el control estatal sobre la economía. Este mes ordenó al ejército tomar el control de la casa central en Cochabamba de la compañía de transmisión de energía Empresa Transportadora de Electricidad (TDE).

El Gobierno dice que trabajará con la española Red Eléctrica para decidir cuánto debe recibir en compensación la empresa por la nacionalización de su unidad local.

"La inversión extranjera directa permanece relativamente baja", dijo S&P. "Esta sigue siendo una debilidad estructural clave que la constante revisión a las políticas de inversiones del país y la nacionalización de los llamados sectores estratégicos de la economía exacerba", agregó S&P.