La agencia Standard & Poor's (S&P) revisó a negativo el panorama de la calificación de la deuda de Guatemala.

Esto significa que el país centroamericano podría deslucir su perfil como país honrador de sus deudas en el futuro, si no logra solucionar los problemas internos.

Según S&P, la polarización política en el país sigue obstaculizando el consenso para aprobar las reformas necesarias, por ejemplo, las medidas fiscales.

Pese a la rebaja del panorama, la firma internacional confirmó las calificaciones del país centroamericano en “BB+/B” para la deuda en moneda local y en “BB/B” para la deuda en moneda extranjera.

Ambos niveles muestran que todavía se considera que Guatemala es muy vulnerable a cambios bruscos en el exterior, pero que mantiene la solidez necesaria para poder hacerle frente.

Álvaro Colom, actual presidente, había prometido desde inicios de su mandato que esperaba llegar a consumar un proceso de reformas fiscales.

Pero con el avance del período de Colom, los legisladores y otros sectores económicos comenzaron a mostrar su descontento con la propuesta de gobierno para estos cambios.