Standard & Poor's ratificó este martes la calificación de la deuda soberana de Bolivia en "BB-/B", con panorama estable, en momentos en que el Estado planea emitir un bono por US$500 millones con vencimiento en el 2022.

"Estamos asignando nuestra calificación 'BB-' a la emisión propuesta de Bolivia", dijo S&P en un comunicado.

"La perspectiva se mantiene estable, reflejando nuestra expectativa de que Bolivia seguirá con políticas fiscales y monetarias cautelosas en los próximos años, independientemente del alto nivel de inquietud política", agregó.

La corredora indicó que las calificaciones, tanto del soberano como de las notas propuestas, reflejaban una mejora en la carga de deuda del gobierno, junto con la fortaleza en los indicadores externos del país.

S&P citó además la rebaja en la carga de deuda general del Gobierno, al 31% del PIB en el 2011, desde el 36% del 2010, y el colchón de reservas internacionales tras años de superávit de cuenta corriente, que ayudaría a Bolivia ante potenciales problemas externos, especialmente dada su alta dependencia de las exportaciones mineras y de gas natural.

La agencia estimó que, aún si se materializa la propuesta del gobierno de usar hasta US$1.000 millones de las reservas para proyectos de infraestructura, los indicadores externos del país seguirían siendo de los más firmes entre los soberanos calificados en la categoría 'BB'.

"Podríamos mejorar la calificación si el escenario político se volviera más conducente a la inversión del sector privado", dijo el texto de S&P.