La agencia Standard & Poor's ratificó este miércoles las calificaciones de la deuda de Venezuela en "BB-/B" y mantuvo el panorama estable.

La agencia señaló en un comunicado que Venezuela sigue teniendo "políticas económicas erráticas y débiles instituciones", pero consideró que la posición externa neta del país y la moderada carga de la deuda dan flexibilidad al país.

El panorama estable compensa los negativos efectos de las políticas intervencionistas del Gobierno de Hugo Chávez con las posiciones fiscales y externas todavía robustas, precisó S&P.

La calificadora ha mantenido a Venezuela en esta categoría desde 2008, recalcando que es "todavía estable", pero expresa preocupación por la alta inflación, déficit financiero y la devaluación, que ha tenido que enfrentar el país.

Esto, unido a factores políticos, continúan siendo las principales limitaciones en las calificaciones, así como controles de precios y de cambio y otras medidas económicas que han afectado la economía interna que han bloqueado la inversión extranjera directa y continuarán limitando los ratings en el futuro previsible.