Asunción. La agencia de calificación de riesgo Standard & Poor's elevó hoy su evaluación de crédito a largo plazo de Paraguay de BB- a BB con perspectiva estable, mientras que mantuvo en B su nota de corto plazo.

La empresa dijo que el cambio se debe al plan del Gobierno para aumentar la inversión, al tiempo que mantiene políticas macroeconómicas "cautas", según indicó en un comunicado.

En febrero la agencia de evaluación de riesgo Moody's también elevó a Ba2 su calificación para los bonos soberanos paraguayos.

La decisión de Standard & Poor's llega en buen momento para el Ministerio de Hacienda, pues pretende emitir bonos en los próximos meses por unos US$750 millones para financiar principalmente proyectos de infraestructura.

En su informe, la agencia resaltó el plan de inversión del Ejecutivo "para sostener el crecimiento y modernizar la economía".

"Prevemos que el gobierno podrá mantener el consenso político para su estrategia de crecimiento y hará progresos en su aplicación en los próximos tres años, lo que llevará a una diversificación gradual de la economía y a una reducción de la volatilidad", aseveró.

En el lado positivo, Standard & Poor's destacó el bajo nivel de deuda de Paraguay, la buena situación de su balanza externa y su "moderada" flexibilidad fiscal.

No obstante, el país sufre por el peso de su burocracia, la baja eficiencia en el sector público, la influencia de grupos de interés y el alto nivel de corrupción, opinó.

"Como resultado, prevemos un progreso sostenido pero solamente gradual en los diferentes proyectos de inversión que el Gobierno ha anunciado", aseveró la agencia, que consideró "bajo" el actual nivel de inversión, del 16% del Producto Interno Bruto (PIB), según sus cálculos.

La agencia pronosticó que el país crecerá entre un 4,5% y un 4,8% en los próximos tres años. La previsión oficial de crecimiento del Gobierno es del 4,8%.

Standard & Poor's también auguró que la deuda neta del país sumará un 6,3% del PIB en 2014 y que la inflación será del 4,4%, por debajo de la meta del 5% del Banco Central, que se da un intervalo de tolerancia de dos puntos por encima o por debajo.