Hong Kong. Las bolsas en Asia subieron este lunes gracias a sólidas ganancias corporativas y minimizaron la contracción de la actividad manufacturera en China en julio, en medio de las esperanzas de los inversores de que la economía de crecimiento más rápido del mundo crecerá con fuerza.

El dólar alcanzó un mínimo en tres meses contra una canasta de divisas, golpeado por las preocupaciones persistentes respecto a que la recuperación de la economía estadounidense estaría perdiendo impulso.

El índice chino de gerentes de compras (PMI, por su sigla en inglés) elaborado por HSBC cayó durante julio por debajo del nivel de 50 por primera vez desde los peores momentos de la crisis global de marzo del 2009. Durante junio el referencial retrocedió a 49,4 desde 50,4.

Una marca superior a 50 indica una expansión. HSBC restó importancia a la caída, que coincide con señales de debilidad en Estados Unidos.

Aunque el índice muestra una contracción mensual en la manufactura, igualmente es consistente con un crecimiento anual en la producción industrial china de un 11-13%, dijo HSBC. Los mercados financieros asumieron el declive del PMI de manera similar.

Panorama regional. Las bolsas en Asia extendían el repunte de la mañana y el índice MSCI de acciones asiáticas no japonesas ganaba un 1,84%. Los títulos de las compañías tecnológicas y del sector de consumo masivo encabezaban las ganancias.

Las acciones de Honda Motor Co ganaron un 4% tras reportar el viernes su mejor beneficio operacional trimestral en 2 años y medio y elevar su pronóstico pese a la apreciación del yen.

Los operadores del mercado seguirán concentrándose en los factores macroeconómicos esta semana, con el reporte de los PMI en varios países de Europa y de datos de manufactura en Estados Unidos el lunes y el anuncio de las nóminas de empleos no agrícolas en Estados Unidos el viernes.

En los mercados de divisas, el dólar ha sido golpeado por la preocupación sobre la economía de Estados Unidos luego de que una serie de datos económicos de ese país reportados en julio no cumplieron con las expectativas del mercado, y su declive ha sido exacerbado por algunas señales bajistas en las registros técnicas.

El conflicto entre fuertes ganancias y mediocres noticias económicas mantuvo a las acciones estadounidenses en un estrecho rango de movimiento durante julio.

La moneda estadounidense tocó un mínimo en tres meses contra una canasta de divisas, a 81,393, y se la veía atrapada en una tendencia descendente debido al temor de que la recuperación en Estados Unidos estaría perdiendo fuerza.

El dólar seguía cerca de 86,62 yenes, a pasos del mínimo en ocho meses de 85,95 unidades que tocó el viernes luego de que se reportó que el Producto Interno Bruto (PIB) estadounidense se desaceleró más que lo esperado en el segundo trimestre.