Pekín. El reporte de este martes de datos comerciales de China durante junio, avivó la inquietud sobre la fortaleza de la demanda interna en la segunda mayor economía del mundo, con las importaciones aumentando sólo la mitad del ritmo previsto, lo que indica la necesidad de Pekín de hacer más para impulsar el crecimiento.

Funcionarios identificaron la crisis de deuda en la Unión Europea -el mayor socio comercial de China- como un factor que incidirá en la capacidad de Pekín para cumplir su objetivo de un crecimiento comercial de un 10% para este año.

El debilitamiento de las ventas a la UE en el primer semestre del 2012 llevó a que Estados Unidos sea actualmente el principal destino de las exportaciones chinas.

Un crecimiento anual de las importaciones de un 6,3% en junio estuvo muy por debajo de la previsión del 12,7% de los economistas y del 12,7% visto en mayo, lo que indica tanto un declive en la demanda interna como un agotamiento de existencias de los exportadores preocupados por la debilidad en el crecimiento de los nuevos pedidos.

"En el mundo actual de 'acentuar lo negativo', esto va a poner el foco en el ángulo de la demanda interna y la historia del aterrizaje duro", dijo a Reuters Tim Condon, economista jefe y director de investigación económica para Asia de ING en Singapur.

Los datos de importación eclipsaron un alza en el crecimiento de las exportaciones de junio al 11,3% contra el 9,9% previsto, dejando un superávit comercial de US$31.700 millones frente a los US$18.700 millones de mayo.