La Paz. Las importaciones de Bolivia crecieron más que las exportaciones en los primeros ocho meses del año, disparando alertas sobre la necesidad de sustituir especialmente las compras de alimentos que el gobierno izquierdista de Evo Morales alentó para frenar la inflación.

Un informe del estatal Instituto nacional de Estadística (INE) reveló este lunes que el gran crecimiento interanual de 29,63% de las ventas al extranjero en el período enero-agosto del 2011, a US$5.823.66 millones, fue opacado por el salto de 40,19% que registraron las compras, a US$4.684,97 millones.

El Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), un organismo independiente que asesora a la empresa privada, dijo que la importación directa de alimentos básicos por el Gobierno, para garantizar precios bajos en el mercado interno, está afectando tanto al balance comercial como a la producción local.

"Hasta hace poco teníamos soberanía alimentaria casi en todo, pero la perdimos", afirmó el presidente del IBCE, Wilfredo Rojo, en una declaración divulgada horas antes de la publicación del reporte del INE.

"De nada vale el buen deseo de tener precios bajos y restringir exportaciones, si eso va a convertir a Bolivia en importadora de alimentos", afirmó el experto, evitando mencionar sin embargo que han crecido también las compras de combustibles, especialmente diesel que el Estado subvenciona al agro.

Rojo añadió que "la proyección es que la importación de alimentos ronde los 600 millones de dólares hasta fin de año, lo que supondría una subida de 50 por ciento en valor y cerca de de 40% en volumen comparativamente al año 2019".

Entre los productos importados en los meses pasados por el gobierno figuraban azúcar y maíz, de los cuales Bolivia ha sido tradicionalmente exportador, además de trigo.

No había comentarios oficiales inmediatos sobre las cifras del comercio exterior durante enero-agosto, que arrojaron un superávit de US$1.138,69 millones, un 1,05% menos que el saldo del mismo período del 2010.

El ministro de Economía, Luis Arce, dijo la semana pasada que se mantenía la proyección de sumar este año exportaciones récord de al menos US$8.000 millones, frente a los US$6.956,62 millones del 2010, pero no se refirió a las importaciones.

Gas, minerales. El gas natural y los minerales se mantuvieron por lejos en el período enero-agosto como los ejes de las exportaciones bolivianas, representando en conjunto el 80 por ciento de las ventas totales del país.

Las exportaciones de gas a Argentina y Brasil, los únicos mercados de ese producto boliviano, sumaron US$2.399,41 millones en los ocho primeros meses de este año, un 32,84% más que en igual período del 2010, gracias a un gran aumento de los precios y a un ligero incremento del volumen.

Las exportaciones de minerales, en bruto y refinados, llegaron a US$2.315,87 millones, con un crecimiento de 55,6%, de los cuales poco más de la mitad correspondió a las operaciones de la mina de zinc, plata y plomo San Cristóbal, del grupo japonés Sumitomo.

Entre las importaciones, en cambio, los sectores que más crecieron fueron los combustibles, que en el período reportado totalizaron US$689,7 millones o un 67,2% más que un año antes, y alimentos y bebidas, que llegaron a 384 millones de dólares, con un aumento de 57,74%.