Pekín. El comercio de China se contrajo en enero respecto al año previo, en un mes en el que el cierre de fábricas por las fiestas del Año Nuevo Lunar subraya la desaceleración de la demanda externa, lo que llevó a Pekín a seguir una política pro crecimiento para apoyar al sector interno.

Datos de la agencia de aduanas divulgados este viernes mostraron que las importaciones se desplomaron un 15,3% en enero frente al mismo mes del 2011 -el nivel más bajo desde agosto del 2009- mientras que las exportaciones cayeron un 0,5% en el mismo período, su peor cifra desde noviembre del 2009.

Los datos dejan a China con un superávit comercial de US$27.300 millones en enero, el mayor en seis meses en momentos en que el mercado esperaba una nueva disminución.

Las cifras están fuertemente distorsionadas por la semana de fiestas del Año Nuevo Lunar -que cayó en enero este año y en febrero el año previo y en el que típicamente las fábricas cierran u operan a la mitad de su capacidad-, lo que ha dejado a los economistas buscando indicios en una clara señal de incertidumbre.

"Creo que las débiles cifras de exportaciones e importaciones son principalmente un reflejo de los factores estacionales derivados del Año Nuevo Lunar Chino, y nosotros no deberíamos leer mucho de los datos de un mes, que suele ser volátil", dijo Sun Junwei, economista de HSBC Global Research.

Analistas de Bank of America/Merrill Lynch dijeron en una nota a clientes que el hacer rápidos ajustes sobre los días que realmente se trabajaron transforman los datos.

"Hubo 22 días laborales en enero del 2011 y 17 días laborales en el 2012. Con el ajuste, el crecimiento de las exportaciones fue de un 28,7% positivo interanual en enero y el crecimiento de las importaciones fue de un 10,0% positivo interanual", sostiene la nota.

Los inversores están preocupados después de que el crecimiento económico de China alcanzó un mínimo de dos años y medio en un 8,9% en los últimos tres meses del 2011, continuando con su estable desaceleración que llevó al Gobierno a cambiar su política para apoyar el crecimiento, flexibilizando levemente las condiciones monetarias y fiscales desde entonces.

La tasa de la desaceleración ha sido lo suficientemente baja como para evitar un freno repentino, aún cuando muchos economistas del sector privado estiman que el 2012 verá el menor ritmo de expansión en una década.

El primer trimestre del 2012 es considerado por muchos como la parte más baja del declive de China e indicios del más reciente índice de gerentes de compras mostraron una leve expansión del sector industrial en enero.