Pekín. El superávit comercial de China de este año podría reducirse aún más, hasta cerca de US$140.000 millones, o un 2% de su Producto Interno Bruto, debido al alza de los precios globales de las materias primas, dijo este lunes un centro de estudios gubernamental.

Si el pronóstico es correcto, implicaría que el superávit de China como participación del PIB caerá por debajo del 3,1% del año pasado. Esto podría mitigar la presión internacional para que China deje que el yuan suba más aceleradamente con el fin de mejorar su balanza de pagos.

En un informe, el Centro de Estudios del Desarrollo dijo que las importaciones totales chinas podrían crecer cerca de un 25% este año, superando el incremento de las exportaciones, que podría desacelerarse a un 20% desde el 31% del año anterior.

Afirmó que la desaceleración en los envíos al exterior se debería en parte a una alta base de comparación del año pasado.

La proyección está en línea con un pronóstico realizado por el ministerio de Comercio, que dijo el viernes que las importaciones chinas probablemente crecerán a un ritmo más rápido que las exportaciones este año, lo que llevaría a un mejoramiento de la balanza comercial.

La brecha del superávit comercial de China ha sido foco de constante tensión en sus relaciones con Estados Unidos. Algunos legisladores estadounidenses afirman que el superávit comercial ha sido exacerbado por una subvaluación del yuan, que es manejado por Pekín, lo que da una ventaja competitiva a los exportadores chinos.

China ha dicho que finalmente dejará que las fuerzas del mercado fijen el valor del yuan, pero que quiere hacerlo gradualmente con el fin de no perjudicar a su sector exportador.

Pekín también ha reconocido la necesidad de equilibrar su balanza comercial hacia un mayor consumo doméstico.

El centro de estudios dijo que se espera que la economía china, la segunda del mundo, crezca en torno al 9% este año, frente al 10,3% del año pasado.

Agregó que la edificación de casas subsidiadas por el Gobierno podría moderar el impacto de las drásticas medidas adoptadas contra el sector inmobiliario. Eso debiera ayudar a que la inversión en bienes raíces crezca más del 20% este año, pero menos que el 33% del año anterior.