Tokio. El superávit de cuenta corriente de Japón se redujo considerablemente en el 2011 a su menor nivel en 15 años, y aunque la inversión extranjera compensó la caída en los términos de intercambio, aún subsisten las preguntas sobre cómo Tokio financiará su enorme deuda pública.

La balanza de la cuenta corriente, una medida amplia del comercio y otros flujos de fondos al país, exhibió un saldo positivo de 9.6289 billones de yenes (US$125.000 millones) en el 2011, una caída del 44% respecto al año anterior, su mayor descenso de la historia.

El declive fue anticipado por datos en enero que mostraron que Japón reportó su primer déficit comercial desde 1980 el año pasado, tras un devastador terremoto en marzo pasado que perjudicó las exportaciones e incrementó su dependencia sobre las importaciones de combustible debido a cierres de plantas nucleares.

Pero las masivas inversiones extranjeras representaron ingresos por 14 billones de yenes el año pasado, generando un superávit externo equivalente a cerca del 2% del Producto Interno Bruto nominal.

"Es difícil considerar que Japón se convierta en un país deficitario en la cuenta corriente en el mediano plazo", dijo Tatsushi Shikano, economista de Mitsubishi UFJ Morgan Stanley Securities en Japón.

"Pero existe el riesgo si el yen se aprecia bruscamente y la nación pierde competitividad global, el momento en que el país se convierta en un país deficitario podría llegar antes de lo esperado", agregó.

En diciembre, el superávit de cuenta corriente se derrumbó un 75% interanual, la décima caída mensual consecutiva que estuvo casi en línea con la mediana de los pronósticos del mercado, según las cifras del Ministerio de Finanzas.

El superávit del último mes del año se ubicó en 303.500 millones de yenes (US$3.950 millones), frente a una mediana de previsiones de 336.900 millones de yenes.

Los ingresos por las enormes inversiones externas en Japón no se ven aún como un riesgo inmediato de déficit de cuenta corriente, pero la variación en los términos de intercambio da para pensar en lo que pueda suceder en los próximos años.

Una población que envejece rápidamente, un yen fuerte que golpea las exportaciones, y mayores importaciones de combustible ya que solo tres de los 54 reactores nucleares del país están en funciones, representan presiones para las cuentas externas y un menor superávit.

"Podría haber un déficit de cuenta corriente al 2015 si el precio del petróleo sigue subiendo hasta 150 dólares el barril, con un nivel del yen levemente al alza", dijeron los analistas de Nomura Securities Yujiro Goto y Jens Nordvig en un informe.

"Si la gran liquidez provista por los grandes bancos centrales alienta al mercado de materias primas, (...) Japón podría registrar un déficit de cuenta corriente en pocos años", agregó.

Otro dato del Ministerio de Finanzas mostró que Japón sufrió un déficit comercial de 1,5 billones de yenes en el periodo del 1 al 20 de enero, el peor saldo negativo para ese periodo, reflejando la desaceleración de la economía global y la fortaleza del yen.