Brasilia. El superávit presupuestario primario consolidado de Brasil se amplió en abril respecto de marzo apoyado por una mejora estacional de la recaudación impositiva, en medio de los esfuerzos del gobierno por fortalecer las cuentas públicas.

El Banco Central dijo este martes que el superávit primario, que incluye a los gobiernos federal y regionales y empresas estatales, fue de 18.100 millones de reales (US$11.400 millones) en abril, mayor al saldo positivo de 13.600 millones de reales registrado en marzo.

Se esperaba un saldo positivo de 19.750 millones de reales, según la mediana de las previsiones de 10 analistas consultados por Reuters, cuyas estimaciones fluctuaron entre 16.000 millones y 20.400 millones de reales.

Los analistas miran de cerca el presupuesto primario como un indicio de la capacidad de un país para honrar su deuda, ya que mide el exceso de ingresos respecto de los gastos antes del pago de los intereses.

El Gobierno de Brasil elevó el gasto el año pasado, antes de las elecciones presidenciales de octubre.

La presidenta Dilma Rousseff, que asumió en enero, ahora enfrenta una inflación por encima del rango meta gubernamental y su administración ha prometido reducir US$30.000 millones del presupuesto para enfriar los precios.

En los 12 meses hasta abril, el superávit primario fue equivalente a un 3,14 por ciento del Producto Interno Bruto, debajo del 3,23% de marzo.

Pese a la mejora de las cuentas públicas, Rousseff aún enfrenta preocupantes presiones inflacionarias, las cuales podrían complicar su capacidad para impulsar reformas polémicas en el Congreso.

En abril, el Gobierno registró un déficit presupuestario general, también conocido como nominal, de 1.590 millones de reales, menor al saldo negativo de 6.900 millones acumulado en marzo.

Como proporción del PIB, la deuda bajó levemente a un 39,8% en abril desde el 39,9% en marzo.