Brasilia. El superávit presupuestario primario de Brasil creció en enero respecto al mismo lapso del año pasado, dado que los gobiernos estatales y regionales redujeron sus gastos, dijo este viernes el Banco Central.

Brasil registró un superávit presupuestario primario consolidado, o la diferencia entre los ingresos y los egresos excluidos los pagos de intereses, de 17.700 millones de reales (US$10.700 millones) en enero, reveló la entidad.

Eso se compara con un superávit primario de 16.000 millones de reales (US$9.580 millones) en enero del 2010.

Se esperaba que el Gobierno reportara un superávit primario de 17.800 millones de reales, según la mediana de las previsiones de 10 analistas consultados por Reuters.

En diciembre, Brasil anotó un superávit primario de US$10.850 millones.

El superávit de los gobiernos estatales saltó a 3.813 millones de reales, desde 1.746 millones de reales en enero del año pasado.

El gasto público aumentó con fuerza el año pasado previo a las elecciones presidenciales de octubre, lo que presionó a la inflación y agregó estímulos a la ya recalentada economía.

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, prometió este mes recortar US$30.000 millones del presupuesto del 2011, en un intento por contener las presiones sobre los precios en la mayor economía de Latinoamérica.

Desde entonces, su gobierno no cumplió con el plazo auto-impuesto para detallar cómo y dónde se realizarían los recortes presupuestarios, lo que aumentó las preocupaciones sobre el compromiso del Gobierno con el ajuste fiscal.

Las autoridades no quieren depender de la tasa de interés como única forma de contener la inflación debido a que los mayores costos del crédito alimentarían aún más la apreciación de la moneda, que ha pesado sobre la industria.

El ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, dijo este mes que el gasto público ya había caído en enero.