La política ecuatoriana de sustitución selectiva de importaciones tiende a proteger la dolarización –en un país que carece de política monetaria- debido a que su efecto inmediato es evitar la importación de productos de consumo que se pueden fabricar en el Ecuador, lo que corregirá la pérdida de unos US$800 millones de la balanza comercial.

La balanza comercial 2013 cerró con un saldo negativo de US$1.084 millones para la economía ecuatoriana y aquello se produjo en parte por las importaciones de US$5.002,1 millones en productos para el consumo final (20% del pastel importador), indican cifras del Banco Central del Ecuador.

La propuesta del gobierno al sector privado es crear nuevas empresas que produzcan más y hagan la sustitución selectiva de las importaciones. "En una economía dolarizada hay que cuidar las divisas", sostuvo Ramiro González, ministro de Industrias de Ecuador, en una charla que mantuvo con empresarios guayaquileños.

En pocos meses de aplicación de la política que está vigente desde el 3 de diciembre de 2013, el país ha reducido las compras exteriores en US$200 millones, declaró González, uno de los dos políticos –junto a Richard Espinosa, ministro de Producción- que han intensificado su presencia en las fábricas del país donde acuden para evaluar la producción de alto estándar ecuatoriano y para firmar acuerdos con sectores que tradicionalmente importan productos de consumo.

Potenciales efectos de la medida

Las cadenas de comida rápida -muchas de ellas franquiciados de Estados Unidos- deben sustituir la compra de US$7,5 millones de papas prefritas congeladas, además de carne, queso, cajas impresas, vasos plásticos, entre otros.

La prensa local ejemplificó el proyecto al visibilizar una hamburguesa y sus ingredientes, desde la caja hasta la carne; como es el caso de Mc Donald’s, marca que dejará de importar US$4,8 millones en jugos, cajas, carne, papas, pollo, queso; unos US$1,5 millones en aceite de palma y unos US$3 millones en base para helado.

Esa cadena y su competidora, Burger King, ya expenden bocaditos de yuca frita en sus almacenes, además en el último, las papas cambiaron su presentación de prefritas por las tradicionales papas peladas y cortadas.

Pero la medida va más lejos del consumo de hamburguesas, por ejemplo los cosméticos se han comprometido a sustituir un mercado lleno en 95% de productos importados, con un crecimiento anual de 10% y cerca de US$1.000 millones en ventas.

Un consorcio de 15 empresas cuencanas comprometió la inversión de US$40 millones para elaborar juguetes. La inversión puede aumentar al doble la producción de juguetes de Ecuador.

Las importaciones que Ecuador puede sustituir marcan cifras anuales, las que fueron divulgadas por el ministerio coordinador de la Producción.

Por ejemplo, de US$34 millones en chocolates; 5 millones en jugos y zumos de futas; 2 millones en azúcares; 44 millones en confites; 10 millones en mermeladas y mezclas frutales; 4 millones en salsa de tomate, mostaza y mayonesa; 185 millones en artículos de aseo personal, 117 millones en café y sus preparados; 88 millones en juguetes; 145 millones en grifería; 349 millones en prendas de vestir; 46 millones de dólares en pinturas y barnices; en carne 17 millones (3 millones de ellos solo en carne molida) y 1 millón de dólares en hierbas aromáticas.