Río de Janeiro. El índice de desempleo en Brasil subió en enero al 5,4% de la población económicamente activa, tras haber caído en diciembre al 4,6%, su menor nivel para un mes en los últimos 11 años, informó este martes el gobierno.

La tasa de desempleo en el primer mes de 2013, sin embargo, se ubicó ligeramente por debajo del 5,5% medido en enero de 2012, según los datos divulgados por el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE).

La tasa fue la menor para un mes de enero desde que el indicador comenzó a ser medido con criterios más rigurosos en marzo de 2002.

La subida del desempleo entre diciembre y enero fue atribuido a factores estacionales, ya que la industria y los comerciantes tradicionalmente comienzan a despedir en enero a los empleados contratados temporalmente a finales de año para atender el aumento de la demanda por navidad.

De acuerdo con el Instituto, Brasil tenía en enero 1,3 millones de desempleados en las seis mayores regiones metropolitanas del país, en las que es medido el índice nacional, con un aumento del 17,2% con respecto a diciembre (1,1 millones).

El número de desempleados en enero se mantuvo estable con respecto al primer mes del año pasado.

El número de personas ocupadas en las mismas seis regiones metropolitanas se ubicó en 23,1 millones, con una reducción del 1,2% frente a diciembre (23,4 millones) y un aumento del 2,8% con respecto al primer mes de 2012.

Ello significa que, pese a la desaceleración económica en Brasil provocada por la crisis internacional, el país generó en los últimos 12 meses 631.000 nuevos empleos.

El Instituto informó, igualmente, que la renta promedio del trabajador brasileño en enero era de 1.820 reales (unos US$910), estable con respecto a diciembre pero en un 2,4% superior a la del mismo mes del año pasado.

El índice de desempleo en enero aún está por debajo de la tasa promedio del año pasado (5,5%), la menor para un año desde 2002.

El índice oficial de desempleo mide el número de personas que buscan trabajo en las ciudades de Recife, Salvador, Belo Horizonte, Río de Janeiro, Sao Paulo y Porto Alegre, por lo que no tiene en cuenta a los ya absorbidos por el sector informal o a los que desistieron de buscar.