Río de Janeiro. El presidente de Brasil, Michel Tener, anunció este miércoles una serie de medidas para reactivar la economía del país, después de que el mercado financiero proyectara por primera vez esta semana que crecerá menos de un 2% este año, debido a una recuperación más lenta de lo previsto de la grave recesión vivida entre 2015 y 2016.

En un acto en el Palacio Presidencial de Planalto, Temer divulgó, entre otras medidas, que el Gobierno liberará el acceso a unos fondos complementarios de la jubilación, que hasta ahora sólo era permitido después de los 60 años, y con el que el Ejecutivo pretende inyectar hasta 34.000 millones de reales (unos US$9.190 millones) en la economía nacional.

Temer aseguró que el dinero de los fondos "son recursos de los propios trabajadores" y que "son valores preciosos" que pueden "ayudar a mejorar la vida de las personas", que de esta forma "podrán hacer una reforma en su casa, aumentar el consumo", dinamizando la economía brasileña.

Aunque inicialmente estaba previsto que la economía brasileña se expandiera cerca de un 3% este año, el alto desempleo y un consumo interno todavía modesto han ralentizado la recuperación brasileña, cuyo Producto Interno Bruto (PIB) se contrajo 7 puntos entre 2015 y 2016 y se recuperó un 1% el año pasado.

Este lunes, el mercado financiero proyectó en el 1,9% el crecimiento del PIB brasileño este año, incluyendo los efectos negativos de la huelga que realizaron durante 11 días a finales de mayo miles de camioneros en todo el país, y que provocó, según el gobierno, unas pérdidas a la economía de 15.900 millones de reales (unos US$4.280 millones).