Brasilia. El presidente brasileño, Michel Temer, reconoció el lunes que tal vez no tenga los votos actualmente para aprobar su reforma de pensiones en la Cámara baja del Congreso, y la principal medida de ahorro fiscal podría no someterse a votación hasta fines de mayo.

Temer dijo en una entrevista con estaciones de radio que su gobierno de coalición solo someterá a votación la reforma cuando tenga asegurado el respaldo de entre 320 y 330 legisladores para superar los 308 votos necesarios para su aprobación.

Funcionarios del gobierno dicen que la ley ya fue atenuada y que perdió el 25% de los ahorros fiscales planeados, que cayeron a unos 600.000 millones de reales (US$194.000 millones).

"Es posible que eso ocurra en la última semana de mayo", dijo Temer.

La medida que apunta a recortar los beneficios de la seguridad social, la principal causa del déficit presupuestario del país, necesita la aprobación dos veces por dos tercios de los legisladores en ambas cámaras del Congreso.

Temer esperaba implementar la reforma de pensiones para mitad de año, pero está claro que el proyecto no avanzará al Senado hasta el segundo semestre, con julio como lo más pronto.

Para convencer a los legisladores preocupados de que la impopular medida les afecte en las elecciones del año próximo, Temer tendrá que hacer nuevas concesiones.

Funcionarios del gobierno dicen que la ley ya fue atenuada y que perdió el 25% de los ahorros fiscales planeados, que cayeron a unos 600.000 millones de reales (US$194.000 millones).

El proyecto enfrenta una amplia resistencia de los brasileños que se verán obligados a trabajar más años para jubilarse con beneficios totales. En el costoso sistema de seguridad social actual se retiran a los 54 años promedio.