Bruselas. Las pérdidas que deberían asumir los inversores privados por sus tenencias de deuda griega, en el marco del segundo plan de rescate, oscilarían entre un 30% y un 50%, en vez del 21% acordado inicialmente, dijeron este miércoles funcionarios de la zona euro.

Los términos del segundo paquete de ayuda para Grecia están siendo revisados y esto incluye la contribución del sector privado, dado que el país está en una recesión más profunda de la esperada y las tasas de interés en los mercados han cambiado desde entonces.

La misión internacional que inspecciona las finanzas del país heleno no espera que Grecia vuelva a crecer hasta el 2013, cuando antes manejaba el 2012 como fecha más probable. Esto, junto con las demoras en la implementación de reformas estructurales, aumenta las necesidades de financiamiento del país.

Los costos adicionales tendrán que ser redistribuidos entre los gobiernos de la zona euro y los inversores privados.

El primer ministro griego, George Papandreou, dijo este miércoles que su país está en conversaciones con otros gobiernos de la zona euro para reducir su carga de deuda y que esperaba que en los próximos encuentros del G-20 y de líderes europeos se encuentren soluciones valientes a la crisis.

"Estamos negociando para aligerar esta deuda. Esta es la gran negociación y es donde yace el gran problema", dijo Papandreou en un encuentro de gabinete, sin dar más detalles.

El 21 de julio, los líderes europeos acordaron entregar, junto con el Fondo Monetario Internacional, US$109.000 millones a Grecia en nuevo financiamiento hasta mediados del 2014.

Además, bajo un acuerdo voluntario de reestructuración de deuda, los acreedores privados asumirían una pérdida cercana al 21% en el valor presente neto de sus bonos griegos, lo que se conoce como una "quita".

Pero cuatro funcionarios de la zona euro confirmaron que ahora se estaba considerando una quita de un 30 al 50 por ciento, aunque aclararon que aún no se había alcanzado un acuerdo.

"Todavía está abierto y queda por verse cuál será la reacción inicial de los inversores privados", dijo un funcionario.

"Una participación voluntaria es la meta, por ahora al menos, y muchos creen que debemos evitar cualquier riesgo de cesación de pagos", agregó.

"La quita será fijada en un nivel compatible con la naturaleza voluntaria de la participación del sector privado", dijo un segundo funcionario.