Shanghai. Conductores de camiones en huelga protestaban por tercer día este viernes en el principal distrito portuario de Shanghái en medio de una fuerte presencia policial y señales de que la medida ya ha comenzado a afectar a las exportaciones del puerto de contenedores más ajetreado del mundo.

La huelga es una manifestación pública de la ira por los crecientes precios al consumidor los aumentos de los valores de los combustibles en China.

Se da mientras el gobierno lucha por contener la inflación, que alcanzó un 5,4% en marzo, temeroso de que el alza de los precios pueda fomentar protestas como las que han remecido a Oriente Medio.

Una multitud de 600 personas daba vueltas afuera de una oficina de una compañía de logística cerca del Puerto de Baoshan, Algunos lanzaron piedras contra los camiones de los conductores que no se sumaron a la huelga, rompiendo las ventanas de al menos un vehículo.

Los conductores en huelga, muchos de ellos contratistas independientes que transportan bienes desde y hacia el puerto, dejaron de trabajar el miércoles exigiendo que el gobierno haga algo sobre los altos precios de los combustibles y lo que afirman son las altas cuotas que cobran las firmas de logística, dijeron los choferes, quienes se enfrentaron a la policía el jueves.

China está especialmente preocupada de las amenazas a la estabilidad social, luego de los llamados en internet para realizar protestas en la llamada "Revolución Jazmín" -inspirada en los alzamientos en Oriente Medio- y ha detenido a decenas de disidentes, incluido el reconocido artista Ai Weiwei.

Hasta 50 agentes de policía vigilaban la zona del puerto el viernes, y al menos dos personas fueron arrestadas después de lanzar piedras contra los camiones en servicio. Agentes vestidos de civil también detuvieron brevemente a unos reporteros extranjeros y maltrataron a un fotógrafo de Reuters.

La multitud disminuyó después de que un policía dijo que la autoridades planeaban reunirse con un representante de los conductores el lunes para sostener negociaciones que buscan poner fin a la huelga.

"Por favor, sepárense y váyanse", dijo a través de un megáfono a los camioneros que se habían reunido cerca de un empalme de carretera. "Nosotros ya estamos hablando con sus representantes. Habrá una respuesta para ustedes el lunes", agregó.

Pero dos camioneros dijeron a Reuters que ellos continuarían con su campaña para que el Gobierno compense los crecientes costos del combustible.

"Vamos a seguir con nuestra huelga", dijo un camionero de 38 años de apellido Liu. "No ha habido una respuesta del Gobierno ni de nadie. No hay nada que podamos hacer", agregó.

Los trabajadores organizaron la huelga comunicándose de boca en boca, dijo un chofer.

Los estrictamente controlados medios estatales de China no han mencionado la protesta, y el gobierno de la ciudad, que está trabajando duro para convertir a la glamourosa Shanghái en un centro financiero mundial que compita con Hong Kong y Londres, ha negado conocimiento de la huelga.

"Actualmente no estamos al tanto de la situación", dijo un portavoz del gobierno de la ciudad de Shanghái, quien rehusó ser identificado.