Cada vez es más empinada la cuesta del camino pensional que tiene que recorrer un colombiano para acceder a este beneficio al término de su vida laboral. Las cifras no pueden ser más dramáticas: en el régimen de prima media (sistema estatal) sólo lograrían una pensión el 13% de los afiliados, mientras que en el régimen de ahorro individual, un 30%.

Este crudo panorama pensional fue conocido en el marco del séptimo congreso de Asofondos, el gremio privado que agrupa a los organismos que administran las cesantías y pensiones de los colombianos. Santiago Montenegro, presidente de Asofondos, no dudó en calificar de “muy grave” esta situación, debido a “la informalidad laboral tan alta que tenemos en Colombia”.

Precisamente para suavizar la alta informalidad que registra el mercado laboral colombiano, el gobierno del presidente Juan Manuel Santos ha implementado algunas medidas aprobadas en la reforma tributaria de 2012 con efectos en 2013, que redujeron los costos de la nómina en cerca del 13,5%. Son decisiones tendientes a formalizar el mercado laboral.

El presidente de la AFP Porvenir, Miguel Largacha, señaló que se tiene que seguir trabajando en reformas legislativas que promuevan la formalización laboral. Destacó los efectos positivos de la ley del primer empleo o la actual reforma tributaria que alivió las cargas parafiscales a la nómina. “Con esa reducción tanto del Sena como del ICBF y salud, se ha logrado claramente la formalización del mercado laboral”, dijo.

Recientes cifras del DANE muestran que en los últimos cuatro años se han creado más de 900.000 puestos de trabajo formales y algo más de 300.000 informales. Largacha indicó que los buenos resultados se traducen en unos mejores recaudos de cesantías de toda la industria, la cual mostró un crecimiento del 15,1%, en tanto que el salario mínimo se incrementó en 4,05%.

En el primer bimestre de este año el recaudo de las pensiones obligatorias creció 12%. Tan sólo en el fondo Porvenir el recaudo en pensiones obligatorias está incrementando al 18,2%. “Crecer a este nivel corresponde a solo una respuesta: la formalización del mercado laboral y la bondad que ello significa”, destacó Largacha.

Montenegro insistió en que una reforma pensional tiene que pasar por una del mercado laboral. “Para aumentar cobertura uno puede hacer un esfuerzo, pero si no arreglamos el mercado laboral, no vamos a aumentar esa cobertura”.

El dirigente gremial consideró que para seguir reduciendo la informalidad laboral se debe continuar encogiendo los costos no salariales (parafiscales) y sobre todo, se tiene que afrontar la realidad del salario mínimo de manera que la asignación salarial media frente al mínimo ayude a “formalizar mucha gente”.

Montenegro recordó que el salario medio debe incrementarse con la inflación más la productividad, mientras que el mínimo se debe elevar sólo con la inflación. “A todos los que están ganando el salario mínimo y a todos los formales se les subirían unos puntos por encima de la inflación con productividad y a partir del 1º de enero del próximo año el salario mínimo, para los nuevos, se subiría con la inflación”, explicó.

Si el 47% de los colombianos gana menos de un salario mínimo y la pensión solo puede ser equivalente a un salario mínimo, el 50% de los ciudadanos, de entrada, “no podrá tener acceso a una pensión porque están excluidos”, remarcó el presidente de Porvenir. Este panorama se ensombrece más cuando se piensa a futuro: de los que logran cotizar las 1.300 semanas en su vida laboral, solo se pensiona el 13%, calcula Asofondos, mientras que otros expertos sostienen que el porcentaje es de apenas un 9%.