Estrasburgo. El presidente de la Comisión Europea (CE), José Manuel Durao Barroso, dijo que la recuperación económica de la Unión Europea tras la crisis "está ahora en manos de los países", a cuyos líderes pidió "que sigan el ritmo de reformas".

Barroso dijo que avanzar en el ámbito de la unión bancaria, de una política energética con objetivos vinculantes para las renovables y aplicar medidas para aumentar la competitividad económica y reducir el desempleo "es responsabilidad ahora de los Estados".

En el marco de un debate en la Eurocámara previo a la cumbre de la próxima semana en Bruselas, el presidente de la CE pidió a los líderes "que hagan un inventario de los avances que se ha registrado en la lucha contra la crisis".

También les pidió que tengan en cuenta que "para conseguir la recuperación hay que mantener el ritmo, la inercia de reformas".

A propósito de la unión bancaria, Barroso dijo que tras haberse encaminado el instrumento de supervisión única, "ahora es el momento que el Consejo responda con un mecanismo de supervisión único".

El presidente de la CE lamentó que los líderes europeos "insistan en introducir un sistema intergubernamental" poco realista y de lenta aplicación.

Igualmente subrayó la necesidad de que los líderes aprueben una "verdadera política energética europea" que incluya "objetivos obligatorios para el consumo de renovables".

"A la luz de lo que pasa en Ucrania estamos siendo muy dependientes de la energía exterior", señaló Barroso, que pidió "programas más ambicioso para las renovables" en la UE.

De parte de los grupos políticos, el presidente del Partido Popular Europeo (PPE), Joseph Daul, insistió en la necesidad de reformas energéticas y dijo que sin ella "los Veintiocho seguirán siendo rehenes de lugares que usan la energía como arma política".

Daul pidió que la última cumbre antes de las elecciones europas no aparte la mirada del desempleo y dijo que los datos de parados hacen que ya todos los que no tienen trabajo en Europa "son como el país numero veintinueve".

El presidente del grupo de los socialdemócratas (S&D), Hannes Swoboda, llamó a los líderes europeos a "ser realistas" y darse cuenta que el ciudadano está "desilusionado con Europa".

Según Swoboda, el Consejo "no ve la realidad de una Europa cada más desigual socialmente por su impronta neoliberal".

Para el presidente de lo liberales (ALDE) en la Eurocámara, Guy Verhofstad, una de las prioridades de la cumbre debe ser avanzar en la unión bancaria y afirmó en este sentido que "la diferencia entre la recuperación de Estados Unidos y de la Unión Europea es que los estadounidenses sí han sabido resolver el problema bancario".

El ex primer ministro belga fue igualmente escéptico sobre la recuperación en la UE: "Hay que decir la verdad, no hemos salido del bache. Estamos en un periodo de estancamiento total que no parece el mejor contexto para crear empleos", subrayó.

El crecimiento económico, el desempleo y la política energética centrarán la cumbre de finales de la semana próxima, en cuya agenda se colará igualmente la respuesta europea a la crisis en Ucrania.

Está previsto que en la cumbre de la próxima semana, los Veintiocho hagan un llamamiento para reducir la dependencia de las importaciones de gas.

"El Consejo Europeo está preocupado por las muy altas tasas de dependencia energética, especialmente de gas, y pide intensificar los esfuerzos para reducirlas, en particular en los Estados miembros más dependientes", indica un borrador de las conclusiones que los líderes esperan aprobar en esa reunión.