Bruselas. El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, afirmó que el impacto económico de la crisis ucraniana en la eurozona será en todo caso "relativamente limitado", pero aconsejó "vigilar" la situación con gran atención.

"Si miramos los lazos financieros y comerciales de Ucrania con la eurozona, vemos que éstos son bastante reducidos", señaló Draghi ante la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios de la Eurocámara, al ser preguntado por la crisis en Ucrania.

El presidente del BCE explicó que Ucrania supone "menos del 1% de la demanda extranjera de bienes exportados por la eurozona", de manera que "en general, lo más probable es que el impacto económico (...) sea relativamente limitado" en los Dieciocho.

No obstante, agregó, la dimensión geopolítica de la crisis y las tensiones con Rusia es algo "completamente diferente a lo que hemos visto en los últimos episodios de contagio desde mercados emergentes o de decisiones de política monetaria que se tomaron en otros países".

En este sentido, esas dimensiones geopolíticas en sí "pueden tener una capacidad de afectar los acontecimientos y pueden ir más allá de los lazos" comerciales y financieras que Ucrania mantiene con la eurozona o de las cifras estadísticas, advirtió.

Por ello recomendó "vigilar la situación con gran atención y ser conscientes de que no está en juego solamente la política monetaria, sino también un tema más amplio que podría tener un impacto en la economía".

La crisis no solo está afectando al propio país, sino también a Rusia, que, en medio del chaparrón de críticas internacionales por su intervención militar en la república autónoma ucraniana de Crimea, sintió hoy las primeras consecuencias económicas de ese paso con el desplome de su bolsa y la depreciación de su moneda, aunque insiste en la legitimidad de sus acciones.

También las principales bolsas en Madrid, París, Milán y Fráncfort bajaron con fuerza hoy arrastradas por la crisis en Crimea.