Washington. La comunidad mundial puede ayudar a los países pobres a superar la actual desaceleración de la economía global manteniendo activo el flujo comercial, alentando las inversiones y haciendo compromisos de asistencia, dijo el miércoles la jefa del Fondo Monetario Internacional.

La directora gerente del FMI, Christine Lagarde, dijo que más de una década de avances económicos en los países pobres podría estar en peligro por una nueva fase de la crisis financiera.

Las preocupaciones en torno a la crisis de deuda soberana en Europa y la desaceleración en el crecimiento de Estados Unidos han estremecido a los mercados financieros y frenado el crecimiento económico en ambas regiones.

"La comunidad internacional, incluyendo al FMI, debe estar preparada para hacer aún más a fin de ayudar a que los países de bajos ingresos se ayuden a sí mismos", dijo en un seminario antes del inicio de los encuentros del FMI y el Banco Mundial esta semana.

Es vital, agregó, que las naciones pobres protejan el gasto para las familias más vulnerables y salvaguarden el crecimiento económico, que es esencial para enfrentar la pobreza.

"El margen para políticas fiscales contracíclicas se ha hecho más limitado, políticas monetarias y cambiarias podrían usarse más activamente -siempre y cuando se modere la inflación", sostuvo Lagarde.

El fondo dijo este martes que Africa Subsahariana se encamina a mantener su expansión económica, pero que los problemas en la recuperación de Estados Unidos o Europa podrían afectar sus exportaciones, la asistencia y el flujo de capitales.

Aún así, la región avanza para mantener su expansión económica a un ritmo del 5,2% en el 2011 y del 5,8% el 2012. Las cifras se comparan con las proyecciones de crecimiento del FMI para Europa y Estados Unidos, de menos de un 2% este año y el próximo.

Países pobres fuertemente golpeados. Los países pobres fueron fuertemente golpeados por la crisis financiera del 2009 dado un colapso en la demanda global, pero su pusieron de pie rápidamente, lo que el FMI atribuye a más de una década de sólidas políticas económicas.

Lagarde dijo que los gobiernos de los países pobres deberían usar políticas monetarias y cambiarias para enfrentar las actuales incertidumbres globales.

"El margen para políticas fiscales contracíclicas se ha hecho más limitado, políticas monetarias y cambiarias podrían usarse más activamente -siempre y cuando se modere la inflación", dijo la jefa del FMI.

Lagarde dijo también que era importante que las economías se diversifiquen y que no dependan de unos pocos productos y socios comerciales, a fin de que puedan soportar las conmociones financieras.

"Todos nosotros debemos hacer nuestra parte. Si lo hacemos, creo que los países de bajos ingresos serán capaces de soportar esta nueva fase de la crisis", afirmó,