Los gerentes y presidentes de los bancos centrales de los países latinoamericanos deben prepararse para enfrentar los retos que está trayendo la aplicación de una nueva política monetaria en los Estados Unidos y en el mundo, dijo Ana María Carrasquilla, presidenta del directorio y presidenta ejecutiva del Fondo Latinoamericano de Reservas (FLAR).

Durante varios años, las economías emergentes y en desarrollo tuvieron un importante ingreso de capitales como consecuencia no solo de sus fundamentos, sino también de la política monetaria no convencional del mundo desarrollado. Este hecho ha sido muy importante para las economías de América Latina, las cuales también se beneficiaron de un extraordinario nivel de precios de las materias primas, destacó.

Precisamente, este es el tema de un seminario que concluye hoy en Cartagena, Colombia, organizado por el FLAR y el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), al que asisten gerentes o presidentes de los bancos centrales de los países latinoamericanos, profesores universitarios expertos en finanzas, representantes del Fondo Monetario Internacional (FMI), del Banco Mundial (BM) y del Centro para el Desarrollo Global, entre otros.

Carrasquilla considera significativas la importante recuperación de los Estados Unidos en los últimos meses y las eventuales decisiones de la Reserva Federal sobre la tasa de interés de los fondos federales, como una de las tasas de mayor impacto sobre el financiamiento a escala global, situación que sin dudas afectará el flujo de fondos hacia la región latinoamericana.

En el encuentro, también se discute sobre la política monetaria en la Eurozona, entre otros aspectos, asociada a los recientes hechos de la crisis en Grecia y su impacto sobre el proceso de recuperación de esta región económica.