El Tratado de Libre Comercio de América del Norte cuenta con un fuerte apoyo popular entre estadounidenses, canadienses y mexicanos, mostró el jueves un sondeo de IPSOS, en momentos en que los negociadores se encaminan a la tercera ronda de diálogo para modernizar el pacto trinacional vigente desde hace 23 años.

Pese a los reiterados ataques al TLCAN del presidente Donald Trump, la encuesta reveló que el 58% de los estadounidenses, el 79 por ciento de los mexicanos y el 74% de los canadienses consultados apoyan la participación de sus países en uno de los mayores bloques comerciales del mundo.

El TLCAN, que genera más de US$1 billón anuales en comercio entre los tres países, representa el 39% del producto interno bruto de Canadá y el 49% del PIB de México, pero apenas el 5% del de Estados Unidos, la principal economía del mundo. La próxima ronda de negociaciones para la reforma del pacto comenzará el sábado en Ottawa.

Un desglose del sondeo reveló que apenas el 27% de los encuestados estadounidenses de entre 18 y 35 años "apoya fuertemente" el TLCAN y que sólo el 16% de sus compatriotas mayores de 55 años respalda con vehemencia la participación de su país en el acuerdo comercial.

Alrededor de un 21% de los jóvenes de Estados Unidos creen que se han beneficiado personalmente del TLCAN, comparado con un 10% de sus conciudadanos mayores, según la encuesta.

En general, los estadounidenses fueron mucho menos proclives que los canadienses o los mexicanos a considerar que el libre comercio ayuda a su país.

Cerca de un 35% de los estadounidenses cree que México ha obtenido más beneficio del TLCAN, según el sondeo, mientras que un 64 por ciento de los mexicanos y un 34 por ciento de los canadienses manifestaron que Washington ha obtenido el mayor rédito del pacto.

En lo que respecta a la renegociación, un 48% de los estadounidenses y un 46% de los mexicanos dijeron que la consideran algo bueno, comparado con un 33% de los canadienses.

Un sondeo aparte de Reuters a economistas reveló también el jueves que México y Canadá saldrán relativamente indemnes de las actuales conversaciones.

Los economistas aseguran que las preocupaciones sobre los daños causados ​​por la renegociación podrían ser exageradas y que el resultado más probable sea que las conversaciones lleven a un acuerdo trilateral actualizado después de muchos meses o años.